Ginecología / Patología mamaria benigna

Introducción

Los síntomas habituales que pueden indicar una patología son:

  • Dolor.
  • Tumoración.
  • Derrame por pezón.
  • Cambio de color o superficie de la piel.

La función básica de la glándula mamaria es la lactancia; sin embargo, la mayoría de las ovulaciones no acaban en gestación y, en consecuencia, los cambios preparatorios de la mama para conseguir la lactancia no se producen, con la consiguiente involución del tejido. Éste es básicamente el mecanismo de producción de la mayor parte de la patología mamaria benigna..

Anatomía de la mama o seno femenino

Anatomía de la mama

Dolor mamario

La sensación de dolor en las mamas es frecuente, aunque raramente trasluce una patología en este órgano.

Se denomina:

  • Mastodinia cuando aparece cíclicamente en relación al periodo menstrual.
  • Mastalgia cuando es acíclico.

Algunas veces el dolor mamario es referido, es decir, originado en otras zonas y dando la sensación que es la mama la que duele. Entre los motivos más frecuentes se encuentran las neuralgias de origen cervical, las inflamaciones de los cartílagos intercostales (síndrome de Tietze) o las mialgias intercostales.

Mastodinia

La mastodinia aparece generalmente en fase menstrual con una duración que oscila entre los 2 y los 15 días previos al inicio de la menstruación. Su motivo es generalmente la tumefacción mamaria que se produce tras la ovulación, muchas veces no suficientemente contrarrestada por la secreción de progesterona. La traducción orgánica es la aparición de unas mamas densas con incremento en la cantidad de tejido fibroso y que se les ha denominado erróneamente con el calificativo de displasia fibrosa o mastopatía fibroquística. Raramente la mastodinia está motivada por una tumoración, y en tal caso acostumbra a ser benigna y de tipo quístico. 

Ante una  mastodinia se realizan las pruebas correspondientes para descartar la presencia de tumoraciones y luego se dará tratamiento tan sólo en aquellos casos en los que o bien el dolor sea importante o bien en los que pueda existir una alteración hormonal paralela que lo motive.

Así la terapéutica se basará principalmente en:

  • Medidas higiénicas como son la corrección de los sujetadores
  • La limitación de la ingesta de xantinas (café, chocolate o colas).
  • La fisioterapia con masajes o hidroterapia.
  • La mera comprensión del proceso y sus motivos.

En alguna ocasión las medidas citadas serán acompañadas por fármacos como diuréticos, hormonas (progestágenos, danazol, bromocriptina, etc.) y analgésicos o antiinflamatorios.

Mastalgia

La mastalgia o dolor acíclico está relacionado con mayor frecuencia que la mastodinia con patología orgánica mamaria. Habitualmente son tumoraciones benignas las que la provocan, aunque nunca hay que descartar la tumoración cancerosa. Los tumores que provocan más dolor son los quistes de crecimiento rápido, seguidos de los fibroadenomas.
También es una causa frecuente de dolor la infección mamaria. En cualquier caso, ante una mastalgia cuyo origen es orgánico el tratamiento será el solucionar la causa que lo motive.

Derrame del pezón  y cambios en la piel

Ante cualquier derrame del pezón es conveniente acudir al especialista, que realizará una investigación exhaustiva de los hábitos de vida o los tratamientos que recibe, así como tomará muestras para estudio citológico.

Derrame del pezón 

En el pezón convergen los conductos galactóforos (conductos internos de la mama y/o productores de leche) en los que drenan las células del tejido glandular mamario. La presencia de una secreción es un proceso fisiológico y normal en un periodo muy concreto de la vida de la mujer, como es la lactancia. Fuera de esta fase de la vida, la aparición de un derrame podrá indicar un proceso patológico, ya sea funcional o bien orgánico.

La presencia de un derrame por pezón se denomina telorrea, siempre y cuando no sea de naturaleza hemática (presencia de sangre), en cuyo caso se denominará telorragia. Una telorrea de leche fuera del periodo de lactancia la denominaremos galactorrea.

Las características físicas del derrame, el número de conductos implicados y la bilateralidad de la secreción permiten orientar hacia el tipo de patología que presenta la paciente.

Así pues, la secreción por ambas mamas, por varios conductos y con un color claro o lechoso indica una patología funcional, mientras que la secreción por un solo conducto o el color oscuro o hemático orientan hacia una patología orgánica.

Si es necesario se puede completar el estudio mediante una microductoscopia  que es una técnica permite visualizar de manera directa y en tiempo real los conductos galactóforos mediante un microendoscopio conectado a una cámara con amplificación de imagen. El dispositivo es delgado como un cabello y dispone de una microcámara dotada de una óptica de entre 0,30 máximo 0,45 mm de diámetro y una vaina de 0,55 mm de longitud que se introduce por el pezón de la mujer y envía imágenes amplificadas a una pantalla de televisión. 

Opcionalmente se puede practicar una galactografía que es una prueba radiológica consistente en la introducción de un contraste a través del orificio secretante de tal manera que, en el caso de existir una tumoración en el interior del conducto, podrá ser visualizada por la falta de relleno.

Cambios en la piel

Muchos de los cambios anormales que sufre la piel de la mama no indican patología de la misma, sino que traducen una anomalía general del organismo. Sin embargo, es importante destacar que un enrojecimiento de la piel, sobre todo si se acompaña de dolor y calor local puede indicar una infección o inflamación subyacente.

Muy características son las anomalías de la piel del pezón. Éste puede sufrir infecciones, irritaciones, eccemas, etc. Lo más importante es que ante una depresión del pezón de aparición reciente o bien ante un eccema que no cura fácilmente con tratamientos tópicos se debe acudir al médico.

Trastornos del desarrollo

Aproximadamente un 10% de las mujeres pueden presentar alguna anomalía del desarrollo de las mamas. Estas alteraciones no representan una alteración que comprometa el bienestar físico, aunque sí pueden acarrear problemas estéticos y psicológicos

Las mamas se desarrollan en la pared anterior del tórax, a ambos lados de la línea media. Su origen embriológico es la cresta mamaria o línea mamilar, que consiste en un repliegue de la superficie del embrión situada a ambos lados del eje del tronco, en la cara anterior y desde el pliegue axilar a la ingle.

La telarquia o inicio del desarrollo mamario se produce aproximadamente a los 9 años, aunque variaciones de esta edad puede estar en relación con factores genéticos o socio-ambientales.

Durante la pubertad el desarrollo de las mamas es uno de los sucesos más significativos y también más esperados, sin embargo el desarrollo mamario cuya duración suele ser de cinco a nueve años, puede verse afectado por diversas alteraciones que pueden localizarse tanto en un solo pecho como en ambos.

Alteraciones de número

Un primer grupo de alteraciones se da cuando el trastorno consiste en la modificación del número de las mamas. Cuando existen más de dos mamas, la alteración se denomina polimastia, en general estas mamas extra son de menor tamaño que las normales, y se sitúan  habitualmente en las axilas. También pueden existir más de dos pezones, que pueden situarse tanto en la areola como fuera de ella, en este caso la alteración se llama politelia. Trastornos de este grupo ya menos frecuentes son la  ausencia completa de la mama (denominada agenesia mamaria) y cuando auque el resto de la mama es normal no existe el pezón que se denomina atelia. El tratamiento de estas alteraciones es mediante una intervención quirúrgica

Otro grupo de alteraciones se relaciona con el volumen de las mamas, sin embargo hay que recordar que aún estando dentro de la normalidad el tamaño de los pechos es muy variable de una chica a otra.

Cuando médicamente se considera que hay exceso del volumen de las mamas hablamos de macromastia o hipertrofia mamaria. Si el tamaño excesivo de las mamas provoca muchas molestias puede ser necesario realizar una reducción quirúrgica. También es posible que se dé la presencia de unos pezones exageradamente grandes (macrotelia) o que la mama presente una areola de gran tamaño, que ocupa la mayor parte de la superficie (macroareola). En algunos casos, la areola llega a cubrir totalmente la glándula mamaria, lo que se conoce como mama tuberosa, que es una alteración relativamente frecuente en la adolescencia, y que en ocasiones produce gran preocupación estética, aunque normalmente es posible corregirla satisfactoriamente mediante tratamiento quirúrgico.

Cuando el volumen de los pechos se considera médicamente pequeño se habla de micromastia, hipoplasia mamaria o hipotrofia mamaria. Hay que recordar que al hablar de esta situación no nos referimos al hecho de tener un pecho pequeño o poco desarrollado pero normal, sino a un diagnóstico médico contrastado. Normalmente por el hecho de ser pequeña la mama no deja de desempeñar su papel correctamente, por este motivo la consecuencia habitual de esta alteración es más psicológica que física y consiste en el complejo de pecho pequeño. En los casos extremos en que este complejo provoca angustia y preocupación  excesivas, puede recurrirse a la cirugía plástica y colocar prótesis mamarias internas.

Alteraciones de forma

En condiciones normales los pechos tienen una forma semiesférica, auque de nuevo hay que tener en cuenta las variantes individuales de cada chica. Cuando la forma no es semiesférica se definen diversas alteraciones que se clasifican según la forma resultante (mamas cónicas, mamas globulosas, mamas péndulas, etc.).

También los pezones pueden tener formas alteradas ya que pueden ser prominentes, aplanados, bipartidos, etc.  Es de destacar el pezón umbilicado, alteración consiste en una invaginación del pezón, que adopta el   aspecto de un ombligo. En estos casos se debe intentar la extracción del pezón hacia el exterior, puesto que, de lo contrario, se podría tener complicaciones para poder dar el pecho en un futuro.

Asimetría mamaria

Se habla de asimetría mamaria cuando una mama tiene distinta forma, tamaño o situación respecto de la contralateral.

Hay que tener en cuenta que al inicio del desarrollo mamario es muy frecuente que haya una diferencia de tamaño evidente entre una mama y la otra, ya que suele producirse el desarrollo del botón mamario antes en un lado que en el otro. Al inicio del desarrollo mamario se nota como un endurecimiento por debajo de la areola (en uno o los dos pechos), que puede ser ligeramente molesto y se llama "botón mamario". En los meses siguientes, al tiempo que se producen cambios en el pezón y en la areola, este botón va aumentando de tamaño, hasta formar un montículo que se puede ver, que seguirá desarrollándose hasta formar el seno adulto.

También una vez las mamas ya se han desarrollado, se debe tener en cuenta que es absolutamente normal y relativamente frecuente que una mama sea algo más grande que la otra. En estos casos no debe hacer nada, sin embargo cuando la asimetría es evidente en exceso o en defecto, persiste con el paso del tiempo o provoca preocupación importante, el tratamiento es quirúrgico. 

Estrías mamarias

El rápido crecimiento de las mamas en la adolescencia puede provocar pequeñas rupturas de las fibras elásticas de la piel, lo que provoca la aparición de estrías. Al principio, las estrías son de color rojizo, pero con el tiempo van adquiriendo un color blanquecino o el mismo color que la piel circundante.

Las estrías que salen en el pecho se deben por lo general a que la piel de esta zona, que es muy delicada, se ve obligada a ceder no sólo en los momentos en que la glándula mamaria aumenta de volumen , como ocurre en la adolescencia, sino también al realizar actividades con movimiento. Hay que tener en cuenta que los pechos son más frágiles porque no tienen músculos y están formados por tejido adiposo y glandular que sólo se apoya sobre los pectorales.

Este problema es puramente estético y no se trata, por tanto, de ninguna alteración importante. Se pueden prevenir es usando sujetadores adecuados, en especial si se practica algún deporte. Los más recomendables son sin aros ni hierros y que lleven refuerzo en las bases y ayuden a soportar el peso del pecho de una forma uniforme. También puede ser útil la aplicación de  cremas antiestrías sobre la mama (no sobre el pezón) para evitar que se formen o que aumente su número si ya se han formado.

Trastornos funcionales. Galactorrea

El estrés, la falta de sueño o los trastornos emocionales también pueden elevar la prolactina y, por lo tanto, pueden provocar a su vez una galactorrea.

El exceso de ejercicio, como en el caso de deportistas de élite, puede también provocar este trastorno, ya sea por incremento de la hormona como por la acción mecánica repetida sobre los pezones.

La función de las mamas es la lactancia, es decir, la capacidad para producir y secretar leche durante el periodo que sigue al parto; por lo tanto, cualquier alteración de este mecanismo, sea la producción de leche en fase no fisiológica o bien la secreción escasa o muy abundante durante el puerperio,  puede ser un trastorno funcional de la mama.

A la secreción de leche durante la fase de reposo funcional de la mama, es decir fuera del puerperio, se le denomina galactorrea. Ésta se caracteriza por un derrame blanco que aparece de forma provocada o espontánea en ambos pezones y que generalmente fluye a través de varios orificios. El motivo es habitualmente un exceso de la hormona prolactina, que es la sustancia encargada de regular la lactancia durante el puerperio. 

La prolactina se produce en la hipófisis junto a otras hormonas como la FSH, la LH, la GH y la TSH, encargadas de regular a su vez otras glándulas. Todas estas hormonas están sometidas a influjos fisiológicos provenientes del resto del organismo e interactúan, asimismo, entre ellas. El centro regulador directo de la hipófisis es el hipotálamo y, por lo tanto, alteraciones del funcionamiento del mismo provocarán secundariamente alteraciones de la secreción hormonal. El hipotálamo, por su parte, es un órgano conectado por vía humoral con las secreciones de las glándulas periféricas y por vía nerviosa con otros centros del Sistema Nervioso Central.

Así pues, alteraciones tanto de tipo endocrino como de tipo psíquico podrán incrementar la secreción de prolactina y secundariamente dar un trastorno de galactorrea. Al estar interrelacionada la prolactina con las hormonas sexuales, no es raro que sus desarreglos puedan producir alteraciones en la ovulación y, como consecuencia de ello, alteraciones del ciclo menstrual e incluso amenorrea.

Por otra parte, algunos medicamentos producen como efecto secundario una liberación de la secreción de prolactina, con la consiguiente galactorrea. Es importante, ante la presencia de este signo, descartar la toma de este tipo de medicación de uso bastante frecuente. Entre los medicamentos que pueden producir galactorrea se encuentran los ansiolíticos, los antidepresivos, los antieméticos, los anticonceptivos y los hipotensores.

Ante la presencia de una galactorrea el médico tomará una muestra para el análisis citológico y solicitará un análisis para determinar la cantidad de prolactina que hay en sangre. Si esta determinación fuese alta o bien el trastorno se acompañase de alteraciones de la visión o cefaleas, solicitaría también un radiografía o una tomografía del cráneo para descartar la presencia de una tumoración de hipófisis.

El exceso de prolactina, cuando su origen no es tumoral, tiene un tratamiento muy efectivo, ya sea suprimiendo los factores que desencadenan la anomalía o bien con la administración de sustancias dopaminérgicas. Por otra parte, en los raros casos en los que el origen es un tumor de la hipófisis la solución pasa por un tratamiento quirúrgico.

Trastornos de la lactancia

Durante la lactancia se pueden producir trastornos, ya sea en defecto o en exceso, de la producción de leche.

El déficit en la producción se denomina, hipogalactia si se produce poca cantidad, o agalactia si la secreción está ausente. El exceso en la secreción de leche se denomina hipergalactia.

Hipogalactia

La hipogalactia se produce aproximadamente en el 20% de las mujeres que inician una lactancia materna. La que se produce desde el inicio de la lactación se denomina primaria y se debe habitualmente a un cierto grado de hipotrofia glandular mamaria.
La que se produce una vez iniciada la lactancia normal se denomina secundaria y se debe principalmente a mala técnica o falta de disposición de la madre al acto del amamantamiento, aunque también puede ser debido a alteraciones generales del organismo como anemia importante, traumas psíquicos, anomalías del pezón o mastitis.

Agalactia

La agalactia es rara y tan solo aparece en el 1% de las puérperas. El motivo es la ausencia o muy escaso desarrollo del tejido mamario.

Hipergalactia

La hipergalactia o excesiva secreción de leche es un proceso raro, pero cuando aparece puede ser muy desagradable para la madre. Se produce en estos casos una secreción continua de leche que el recién nacido no es capaz de aprovechar. Es importante no confundir este trastorno con el más habitual y fisiológico proceso de la tumefacción mamaria que se produce al tercer o cuarto día del puerperio y que comúnmente se denomina “subida de la leche”, y que habitualmente cede con medidas físicas como son la restricción de líquidos, la aplicación de calor local y la sujeción de los pechos.

Procesos inflamatorios 

La causa de los procesos inflamatorios en la mama es generalmente infecciosa, aunque a veces trastornos físicos también pueden producir inflamación.

La reacción inflamatoria es un proceso semejante en cualquier órgano del cuerpo humano. Se caracteriza por la aparición de unos signos universales que responden a efectos humorales.

Estos signos son:

  • Calor
  • Rubor
  • Dolor
  • Impotencia funcional

La inflamación de la mama se denomina mastitis y según el tiempo de aparición se catalogan como agudas o crónicas. Un particular proceso inflamatorio de la mama es el denominado galactoforitis crónica recidivante, consistente en un proceso inflamatorio repetitivo de los conductos mamarios cercanos al pezón.

Mastitis aguda

Los gérmenes pueden penetrar en la mama a través de tres vías, a saber: canalicular, hemática o linfática. La vía canalicular es la puerta de entrada más frecuente de los gérmenes. A través de los conductos excretores penetran y se distribuyen las bacterias, sobre todo en los casos en los que existe un estancamiento de las secreciones.  La vía hemática, es decir, a través de la irrigación sanguínea es la que se produce en casos de infecciones generalizadas del organismo. En el caso de lesiones dérmicas del pezón o de la areola la vía de entrada es el sistema linfático.

El cuadro clínico de una mastitis aguda se caracteriza por la aparición de una zona más o menos extensa, enrojecida, dolorosa, indurada y caliente con la presencia de fiebre más o menos tardíamente. Es mucho más frecuente durante el periodo de lactancia. Ante este cuadro es imperativo descubrir mediante la exploración física o la ecografía la presencia de un absceso subyacente que pudiese requerir una evacuación del pus. El tratamiento básico de este proceso inflamatorio es la administración de antibióticos.

Mastitis crónica

La mastitis crónica es un proceso lento, larvado que aparece con signos más inespecíficos que en el proceso agudo y que tiene manifestaciones radiológicas. Muchas veces el origen es una infección aguda mal curada o un absceso mal drenado. En algunas ocasiones, los traumatismos mamarios pueden ser el origen de este proceso. Es importante en estas ocasiones hacer un diagnóstico diferencial con el cáncer y, por consiguiente, será necesario realizar mamografías, ecografías, punciones y, en ocasiones, biopsias a fin de llegar a un correcto diagnóstico.

Galactoforitis crónica recidivante

La galactoforitis crónica recidivante es un proceso inflamatorio particular de la mama que tiene una patogenia característica y constante. Se origina en los conductos cercanos al pezón y a consecuencia de infecciones infraclínicas repetitivas.
Estas infecciones se producen por el estancamiento de secreciones originalmente espesas acumuladas en la porción terminal de los galactóforos. Progresivamente, estos conductos se llegan a ocluir y la infección va dañando la pared de los mismos, provocando una dilatación y una alteración de los tejidos adyacentes.

Por fin, el absceso que se produce en esta región tiende a evacuarse espontáneamente y, al no poder hacerlo por la vía natural que es el pezón, lo hace por una nueva vía hacia zonas más débiles como son la unión de la piel con la areola. De esta manera se crea una falsa vía de drenaje que se denomina fístula y que es recidivante. El único tratamiento en estos casos es la exéresis quirúrgica de la fístula y de todo el tejido adyacente dañado.

Tumores benignos

El síntoma primordial de la patología mamaria es la aparición de un relieve que se nota a la palpación y que no se hallaba anteriormente.

Es un signo de probable patología, aunque la mayoría de los casos corresponderá a un proceso benigno.

En algunas ocasiones los tumores benignos de la mama son totalmente asintomáticos y son las pruebas diagnósticas las que delatan su presencia.

Una tumoración mamaria puede ser definida como nódulo, si destaca de manera independiente del tejido mamario que lo circunda, o bien como placa si lo que notamos es un engrosamiento de una zona de la mama sin poder notar con claridad los bordes.

Se deben tener en cuenta::

  • Las características del tacto (duro, blando, rugosa, etc.)
  • El tamaño.
  • Las características de la piel adyacente.
  • La localización en la mama.

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A la izquierda mamografía con nódulo con características radiológicas de benignidad. Al realizar el estudio ecográfico (derecha) se comprobó correspondía a un quiste simple.

Ante una tumoración mamaria conviene acudir al médico, que solicitará las pruebas necesarias para diagnosticar con claridad la naturaleza de la tumoración. Entre los estudios que se pueden realizar destacan:

  • la mamografía
  • la ecografía
  • la punción

Esta última permite extraer el contenido de la tumoración en caso de tratarse de un quiste o bien una pequeña muestra tisular si se trata de un tumor sólido. En cualquier caso, esta prueba permite conocer la naturaleza del tumor y sobre todo orientar hacia una eventual malignidad.

Según su localización, tamaño y velocidad de crecimiento los tumores mamarios podrán producir:

  • secreción por pezón
  • nódulos palpables
  • dolor

El rasgo característico de estas tumoraciones es su benignidad y, por lo tanto, los tratamientos, en caso de realizarlos, serán con objetivos claramente conservadores y poco agresivos. 

 mamografía con nódulo con características radiológicas de benignidad (izquierda). Fibroadenoma (derecha)

A la izquierda mamografía con nódulo con características radiológicas de benignidad. Al realizar el estudio ecográfico (derecha) se comprobó correspondía a un fibroadenoma

Fibroadenoma

Es el tumor benigno más frecuente de la mama. Está constituido por tejido fibroso y tejido epitelial. Suele presentarse en la juventud de la mujer. Se sabe que son tumores hormonodepedientes, es decir, responden al estímulo hormonal aunque no se conoce cuál es el mecanismo inicial que desencadena la formación del tumor. Suelen crecer de forma limitada y expansiva desplazando en su crecimiento al tejido mamario sano sin lesionarlo. 

Es frecuente que sea la propia mujer la que descubre un nódulo y por ello acude al especialista. Éste, al explorarla, notará una tumoración bien delimitada, desplazable y no adherida. Solicitará una ecografía y una radiografía, que informarán de las características de benignidad del proceso como la homogeneidad, la buena definición de los bordes, etc. A continuación, se practicará una punción para estudio citológico que corroborará el diagnóstico. 

La actitud terapéutica ante un fibroadenoma es, en general, expectante, es decir, tan sólo se practican controles periódicos. Tan sólo en algunas ocasiones se procede a su exéresis; éstas son:

    • cuando crece
    • cuando duele
    • cuando hay sospecha de malignidad de alguna de las pruebas diagnósticas
    • bien cuando a la mujer le preocupe el tener una tumoración de estas características.

Tumor phyllodes

Es una tumoración fibroadenomatosa con una característica distribución de su estructura en forma de masas foliáceas. Es semejante al fibroadenoma, aunque de aparición más tardía y con tendencia a crecimiento mayor y rápido. Su mayor problema es la tendencia a la recidiva de un número no despreciable de casos, lo que obliga a la exéresis con un cierto margen de seguridad. 

Hamartomas

Son tumores poco frecuentes que a veces adquieren tamaños importantes sin poder ser reconocidos a la exploración debido a su semejanza con el tejido mamario circundante y su blandura. Su característica principal es la de poseer todos los tejidos normales de la mama. Aparecen alrededor de los 40 años y su extirpación tan sólo es necesaria en caso de duda diagnóstica o deseo expreso de extirpación por parte de la mujer.

Lipomas

Son tumoraciones blandas, bien delimitadas, benignas, constituidas por tejido graso y muchas veces distribuidas en otras partes del organismo. No requieren extirpación salvo deseo expreso de la mujer. 

Papilomas

Son tumoraciones proliferativas exofíticas situadas en el interior de los conductos galactóforos. Suelen descubrirse al detectar la paciente o el médico una secreción clara o sanguinolenta que aparece por un solo orificio del pezón. A veces esta secreción es mínima, aunque lo habitual es que sea tan evidente que la mujer se encuentra gotitas de sangre en su sujetador. 

Ante la presencia de este tipo de secreción mamaria y, por lo tanto, con la sospecha de papiloma se realiza una citología del derrame y se complementa el estudio con una microductoscopia o una galactografía. La citología muestra unas características células agrupadas en racimo, mientras que en la microductoscopia o la galactografía se apreciaran zonas con oclusiones que se llaman “stops”.

El papiloma se puede presentar aislado o en escaso número, en un conducto principal, es el llamado papiloma canalicular solitario, o bien en varios conductos de mucho menos calibre, alejados del pezón y agrupado en número más o menos importante siendo la denominada papilomatosis canalicular múltiple.

Con el diagnóstico de papiloma se debe proceder al tratamiento quirúrgico. El motivo de la intervención es el confirmar la benignidad del proceso. Además se ha podido demostrar que son lesiones potencialmente malignas, es decir, con riesgo de cancerificación, aunque esta eventualidad es más frecuente en el caso de la papilomatosis múltiple que en el papiloma solitario. 

Adenoma de pezón

Es una tumoración no frecuente, de características semejantes al papiloma y localizada en el pezón o en la zona inmediata retroareolar. Aparece como una tumoración blanda en esta zona con fácil sangrado por el pezón o incluso a veces erosionándolo. El adenoma de pezón es una lesión benigna, aunque, dadas sus características clínicas, debe ser extirpado para evitar el sangrado y para realizar un correcto diagnóstico diferencial con el cáncer.

Mastopatía fibroquística

Afirmar que la mastopatía fibroquística es una enfermedad es exagerado ya que nos estamos refiriendo a  cambios producidos en la mama con el paso de los años y bajo un estímulo hormonal fisiológico. 

El concepto de mastopatía fibroquística es sinónimo de la displasia mamaria o de la enfermedad fibroquística. Consiste en un exceso más o menos fisiológico de los componentes normales de la mama, es decir, del tejido glandular epitelial y del estroma que lo rodea.

Se acepta que trastornos hormonales locales o generales son los causantes de este proceso, aunque muchas veces es imposible encontrar la anomalía mediante pruebas de laboratorio. La paciente refiere en ocasiones la presencia de mastodinia o incluso de mastalgia severa. La exploración muestra unas mamas densas con irregularidades. Tanto la mamografía como la ecografía informarán de mamas densas con incremento del tejido fibroso y presencia de microquistes aislados.

En el seno de una mama fibroquística pueden aparecer varias formaciones quísticas de tamaño más o menos importante. La mujer puede notar la aparición de un nódulo que ha adquirido un tamaño considerable en poco tiempo. Algunas veces aparece un dolor referido en la zona tumoral. Otras veces el diagnóstico del quiste es precedido por una mamografía de control sin que su portadora lo haya notado. En cualquier caso, la mamografía detectará un nódulo de contornos bien definidos y será la ecografía mamaria la que permitirá distinguir su contenido, sólido o líquido.

Preguntas frecuentes

¿Puede darse el caso de una mama suplementaria en la cadera?

Sí aunque lo más frecuente es que las mamas extra se localicen en la zona axilar, también pueden darse en la cadera o en otras partes del cuerpo.

¿Es posible que el tamaño de mis mamas pueda provocarme dolor de espalda?

Sí ya que es posible que el exceso de peso de las mamas provoque, aunque no se sea consciente una cifosis dorsal (que es cuando la columna se encorva hacia adelante), este encorvamiento debe evitarse para prevenir dolores de espalda.

¿Se puedes operar del pecho demasiado grande por estética, aunque no tengas otros problemas?

Cuando el exceso de volumen de las mamas produce un complejo estético o alteración psicológica importante, es posible que se justifique la corrección con cirugía estética, aunque no haya otros problemas físicos asociados. De todos modos siempre a de ser el médico el que oriente si te encuentras ante una situación como esta.

¿El tener las mamas muy pequeñas puede afectar en un futuro si quiero dar el pecho cuando tenga un bebé?

Si no hay otras alteraciones, aunque las mamas sean pequeñas podrán desempeñar un papel correcto en una futura lactancia, ya que aumentarán de volumen durante el embarazo.

¿Cómo se decide que tamaño es el correcto en una intervención para igualar una asimetría mamaria?

En una intervención para corregir una asimetría mamaría la interesada es la que debe decidir sobre que mama considera normal y por tanto la otra se deberá equilibrar a esta. Si la que se considera normal es la más grande el tratamiento quirúrgico sería mediante la aplicación de una prótesis. Si la considerada normal fuera la más pequeña se debería realizar una reducción mamaria.

¿Se puede hacer algo para prevenir las estrías mamarias, además de las cremas antiestrías?

La mejor forma de hacer frente a las estrías es prevenirlas antes de que aparezcan, ya que una vez resquebrajada la piel lo que se puede hacer es mejorar su aspecto y disimular las estrías, pero es muy difícil, por no decir imposible, hacerlas desaparecer. Además del uso correcto del sujetador y de las cremas antiestrías, hay que mantener la piel de la mama siempre bien hidratada utilizando después de la ducha una crema hidratante y evitar la exposición solar directa durante tiempo prolongado.