Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Esta iniciativa se puso en marcha para visibilizar su papel en la investigación y animar a las jóvenes a seguir carreras científicas. ¿Su objetivo? Reducir la histórica brecha de género en la ciencia. Desde entonces, han mejorado algo las cosas, pero la brecha se mantiene. Según datos del UNESCO Institute for Statistics, solo un 33% de todos los investigadores del mundo son mujeres.
En España, la presencia de mujeres en los estudios universitarios es mayoritaria. Pero el porcentaje de las que optan por carreras de ciencias sigue siendo más bajo, aunque con una excepción: ciencias de la Salud, donde actualmente representan el 72,5% del total de los alumnos. Sin embargo, las que realizan el doctorado y acaban trabajando en su especialidad u ocupando cargos de responsabilidad se va reduciendo de forma progresiva a medida que avanza su trayectoria profesional y pasan los años. Y eso ocurre tanto en ciencias de la salud como en otras carreras “de ciencias” que se agrupan bajo el acrónimo STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics).
El origen del problema es estructural y cultural: los estereotipos de género, la escasez de referentes, la invisibilidad histórica del papel de las mujeres en este ámbito, la brecha salarial y las dificultades para conciliar son algunas razones. Por ello es fundamental cambiar las cosas.
En el Grupo Dexeus Mujer somos mayoritariamente mujeres: más del 70% y apostamos por el talento femenino. A través de la Fundación Dexeus y en colaboración con el Ministerio de Sanidad y la Universidad Autónoma de Barcelona formamos nuevos especialistas (programa MIR) y les ofrecemos la posibilidad de realizar su tesis doctoral, publicar en revistas científicas y participar en los Congresos y foros más relevantes del sector. También apostamos por su promoción a cargos directivos y de responsabilidad. Y la prueba es que todos los servicios asistenciales de Dexeus Mujer están bajo la dirección de mujeres.
Además, somos uno de los pocos centros en España y Europa que impulsa desde hace más de 30 años la investigación en el ámbito de la salud de la mujer. Esta labor es esencial, sobre todo si tenemos en cuenta que según un informe del World Economic Forum solo un 1% del gasto sanitario total en I+D se dedica actualmente a investigación e innovación en salud femenina si exceptuamos el cáncer, y que todavía existen sesgos de género en el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades que afectan a las mujeres, ya que se basan en estudios realizados mayoritariamente en hombres.
De este modo queremos contribuir a reforzar la investigación en salud de la mujer, promover su desarrollo profesional y aumentar el número de referentes femeninos que inspiren a otras mujeres. Si el talento es universal y no tiene género, la ciencia tampoco debe tenerlo.

