Aunque no hablen abiertamente de ello, la mayoría de las jóvenes que ahora tienen entre 18 y 35 años no descarta ser madre en un futuro. Aunque de momento no entra en sus planes. Son conscientes del reloj biológico, pero una de cada cuatro cree, erróneamente, que hasta la década de los 40 no debe preocuparse por su salud reproductiva. Tampoco descartan ser madres en solitario y casi la mitad afirma que es probable que congele sus óvulos si decide aplazar la maternidad. Son algunas de las conclusiones de una amplia encuesta que el grupo Merck ha hecho a más de 1.200 jóvenes (70% mujeres y 30% hombres) que forman parte de la generación Y, popularmente conocida como “millennials”, y la generación Z, que le sigue.

Si formas parte de estas generaciones, o tienes hijas/os de esa edad, es probable que no te sorprendan estas conclusiones. Pero es un tema más importante de lo que parece, porque los resultados muestran que aún falta bastante información sobre la salud reproductiva, ya que muchas jóvenes dan por hecho que pueden aplazar la maternidad sin problemas, cuando no es así. Además, más de un 70% de las encuestadas no sabe qué es la reserva ovárica y, seis de cada diez piensan, equivocadamente, que se trata de un tratamiento de reproducción asistida para extraer óvulos.

La popular periodista Samanta Villar, que ha escrito un libro sobre su experiencia personal con la reproducción asistida, comentaba que no deja de ser irónico que las mujeres nos pasemos la mitad de nuestra vida (o al menos de nuestra etapa fértil) tomando anticonceptivos para evitar a toda costa quedarnos embarazadas, y que, en el momento en el que decidimos ser madres, descubramos, – no todas, pero sí muchas – que ya es tarde para lograrlo sin ayuda, o que, aun contando con esta, no podemos utilizar nuestros propios óvulos. Es algo que está pasando y que va en aumento, como demuestra el crecimiento de los tratamientos de ovodonación. Y es que la ciencia puede ayudar, pero la edad de la mujer siempre es decisiva, porque determina la calidad de los óvulos y eso no se puede cambiar. De hecho, las españolas seguimos siendo, junto a las italianas, las europeas que más tarde tienen su primer hijo: a los 31 años, de media.

No obstante, la encuesta también refleja datos positivos: las nuevas generaciones muestran una actitud mucho más abierta hacia la donación y el uso de técnicas de reproducción asistida: más de la mitad asegura que recurriría sin problemas a estas técnicas y a la donación de gametos para conseguir un embarazo en el caso de que no pueda lograrlo de forma natural, cifra que llega a casi el 60% en el caso de los millennials. Sin embargo, ellas están más dispuestas que ellos a recurrir a la donación de gametos (55% vs 50%). En cambio, los chicos están más dispuestos a donar su esperma que ellas a donar óvulos. Un hecho que en parte se explica porque para las mujeres este proceso es más complejo. Otro dato positivo es que las jóvenes son conscientes de que es preferible tener hijos a los 30 que a los 40. Según la encuesta, la edad idónea para ser madre serían los 30 en el caso de las millennials y los 28 para la generación Z.

Otra buena noticia, aunque no se deriva de esta encuesta, es que las jóvenes están mucho más dispuestas a hablar y disfrutar de su sexualidad que las generaciones que las precedieron y muestran una actitud también mucho más abierta hacia la diversidad sexual, porque tienen menos tabúes. Las redes, además, han contribuido a fomentar la libertad de expresión en ese ámbito. Sin embargo, pocas acuden a la consulta ginecológica de forma regular cuando tienen algún problema o cuentan con un especialista de confianza a quién dirigirse para que las asesore en caso de relaciones de riesgo, infecciones de transmisión sexual o uso de anticonceptivos.

La solución pasa por aumentar la información y hablar de forma más abierta sobre la reserva ovárica, la fertilidad, el deseo de maternidad y la salud reproductiva. “No se hace habitualmente si no hay confianza, porque se considera que son temas personales y privados, pero en realidad la salud reproductiva es un ámbito más de atención a la salud, y hablar de todos estos temas debería estar más normalizado en las consultas médicas”, explica la Dra. Stefanie Redón, ginecóloga y responsable de la Unidad de Sexualidad de Dexeus Mujer.

Así que, si formas parte de estas generaciones, o tienes hijas/os de esta edad, debes saber que, aunque la maternidad no entre en tus planes a corto plazo, es importante que te informes sobre tu reserva ovárica. Valorarlo es muy sencillo. También debes saber que a partir de los 35 años la calidad de los óvulos y la fertilidad de la mujer empiezan a descender de forma progresiva, por lo que si deseas congelar tus óvulos para aplazar la maternidad, deberías hacerlo antes de los 35 años. Más cosas: las revisiones ginecológicas se aconsejan desde el inicio de las relaciones sexuales, ya que muchas infecciones de transmisión sexual no provocan síntomas y es importante hacerse controles, porque pueden afectar a la fertilidad. Si no te la han puesto, en nuestro centro ofrecemos la vacuna del virus del papiloma humano (VPH) a chicas y chicos.

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