A pesar de que muchas mujeres desean aumentar su pecho, tener un exceso de volumen supone una carga para muchas otras. La razón es que puede provocar dolor de espalda, trastornos posturales y algunos problemas de tipo práctico a la hora de elegir sujetador o encontrar la talla. Además, el roce, con el calor y el sudor, también puede provocar problemas de piel. Si es tu caso, es posible que te hayas planteado hacerte una operación estética de reducción. Pero no es una operación sencilla ni recomendable si no está justificada. Por ello es importante pedir consejo médico, tanto si deseas operarte como si tienes algunos de los problemas que hemos comentado.

En este post, la Dra. Maria García Gallardo, ginecóloga especialista en Patología mamaria, y la Dra. Sonia Baulies, coordinadora de la Unidad de la Mama de Dexeus Mujer, ofrecen información útil.

Ante todo, ¿qué se considera un “pecho grande” o con exceso de volumen?  

En general, se considera un tamaño normal de la mama el que no excede los 400 g, y grande o “hipertrofia mamaria” cuando supera al menos un 50% el tamaño que se considera normal. No obstante, la variabilidad en la altura, el peso y la constitución de cada mujer hace que esta definición sea algo arbitraria. Por ello, en general, se utiliza el término de “mama grande sintomática” para definir el tamaño que puede causar síntomas como dolor crónico en ciertas estructuras del cuerpo, como el cuello, la espalda o los hombros.

¿Tener más pecho implica tener más “grasa” en las mamas?  

El pecho se compone por tejido graso, tejido conjuntivo y glándulas. El tejido conjuntivo realiza la función de sostén, y las glándulas son las responsables de la producción de leche durante la lactancia. En general, los pechos grandes suelen tener una mayor proporción de grasa, pero no siempre es así. También hay cierta confusión sobre la idea de mamas densas. La densidad es un valor que mide la proporción entre el tejido fibroso y el tejido glandular (también se llama fibroglandular) que hay en la mama en relación con el tejido graso. Pero tener unas mamas densas no tiene nada que ver con el tamaño ni la firmeza de los senos.


¿Si se pierde peso, también se puede perder volumen en el pecho?  

Sí, un gran porcentaje del pecho está formado por tejido graso. Por ello, si disminuye la proporción de tejido graso corporal, se reduce el tamaño del pecho. No obstante, siempre quedará el tejido glandular y en ocasiones puede quedar una piel más laxa.


Los problemas posturales y dolores musculares ¿se pueden prevenir?

No siempre, ya que el sobrepeso recae en la espalda y la columna, vertebral, lo que provoca una sobrecarga. Para adaptarse, la espalda se curva ligeramente. Este problema se denomina cifosis. Es un trastorno funcional que puede dar lugar a otros problemas: los hombros se adelantan y se cierra la caja torácica del pecho, entra menos oxígeno a los pulmones y aumenta la sensación de cansancio.


Buenos hábitos: cómo fortalecer la musculatura de la espalda

Para contrarrestar la cifosis dorsal, se aconseja fortalecer la musculatura. La práctica de yoga puede ayudar a equilibrar la postura y mejorar la respiración. Los estiramientos también pueden contribuir a relajar los músculos y ganar elasticidad. La natación es un deporte muy completo, que tonifica la musculatura de todo el cuerpo. Un buen consejo es consultar a un fisioterapeuta para que te aconseje qué ejercicios son los más útiles. 


A la hora de elegir sujetador ¿qué hay que tener en cuenta?

Es fundamental que para el día a día elijas modelos adaptados a tu volumen, y que las tiras del sostén no sean demasiado delgadas para garantizar una buena sujeción, preferentemente elásticas, sobre todo si haces deporte, para facilitar la movilidad. El tejido debe ser transpirable (algodón 100%) y que no te los comprima. Pero no tienes que renunciar a tener otro tipo de sujetadores de lencería más fina para ocasiones especiales. Lo que es fundamental es que te resulten cómodos y que escojas la talla que te corresponde. En este post encontrarás más información para acertar en la talla.

¿Es mejor evitar algunas actividades deportivas que impliquen correr o saltar?

No es necesario evitar ninguna actividad deportiva, lo importante es utilizar el sujetador adecuado y que ofrezca una buena sujeción.

Operar, ¿en qué casos?  

La cirugía de reducción de pecho se denomina mamoplastia de reducción. Requiere ingreso hospitalario y anestesia general. La intervención dura entre 2 y 4 horas, y existen diversas técnicas. En general, cuando el tamaño del pecho puede provocar dolor de espalda, cuello e incluso pérdida de sensibilidad en las manos está indicada la cirugía. Es importante estar informada del tipo de cicatrices que conlleva esta cirugía y de sus posibles efectos, ya que tras la intervención puede producirse un déficit de sensibilidad en la zona de la areola y el pezón por el desplazamiento del mismo, y la lactancia materna puede verse comprometida. Por ello es muy importante hacer una buena valoración de cada caso antes de tomar la decisión.