Cada año, coincidiendo con la celebración del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, se organizan cientos de actividades para recaudar fondos y sensibilizar a la sociedad, y, en particular, a todas las mujeres del impacto de esta enfermedad, y de la necesidad de reforzar la investigación.

Es probable que tú misma hayas participado en alguna de ellas, como las populares maratones (Carrera de la mujer, Women Race…), o retuiteado algún mensaje con el hashtag de la campaña #SumateAlRosa o #AeccEnMarcha de la Asociación Española contra el Cáncer.

Pero aunque todas hemos oído hablar de cuáles son los factores de riesgo, no siempre tomamos medidas preventivas. Sin embargo, se ha demostrado que de los 25.000 nuevos casos de cáncer de mama que se detectan cada año en España, y 1,6 millones en el mundo, un 20% están relacionados con factores externos, como el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol, una nutrición inadecuada o un exceso de grasa corporal por lo podrían ser prevenibles. Y se sabe que un 80% de los casos que se detectan y se tratan de forma precoz se pueden curar.

Así que hemos pedido al Dr. Rafael Fábregas, consultor de Ginecología Oncológica y Mamaria de Salud de la Mujer Dexeus que elabore una lista de 10 consejos sencillos, que sean útiles para prevenir el cáncer de mama:

  1. Hazte revisiones regulares de control. En nuestro centro recomendamos las mamografías anuales a partir de los 40 años. El control poblacional se realiza cada dos años y a partir de los 50 (éste sería el mínimo recomendado).
  2. Explora tus mamas una vez al mes. Puedes hacerlo cualquier día, o bien después de la menstruación.
  3. Haz ejercicio físico de forma regular. Para que realmente tenga una acción preventiva se recomienda un mínimo de cuatro horas a la semana. El tipo de actividad depende de cada edad, constitución y aficiones personales (¡haz algo que te guste!). El mejor ejercicio es el aeróbico sin necesidad de ser competitivo.
  4. Mantén el peso adecuado. La obesidad es un factor de riesgo muy importante para el cáncer de mama. Las hormonas circulantes se metabolizan en la grasa y el resultado es la presencia de unos inductores de tumores. La lucha contra el sobrepeso es un pilar importante en la salud del ser humano. Para saber si tu peso es el correcto debes calcular tu IMC (índice de masa corporal).
  5. Sigue una dieta saludable. Puedes pedir consejo a un nutricionista o consultar la pirámide de la alimentación saludable. La dieta mediterránea es un buen modelo a seguir. En general se aconseja que aporte proteínas de calidad, como las que contienen las legumbres y la carne (preferiblemente blanca) y el pescado, fruta fresca, frutos secos (preferiblemente sin tostar y sin sal), vegetales y hortalizas de temporada, hidratos de carbono de lenta absorción (como el arroz) y aceite de oliva virgen.
  6. Reduce el consumo de alcohol. El alcohol provoca incremento de grasas y es un tóxico hepático. Ambos motivos pueden incrementar el riesgo para el cáncer de mama.
  7.  Mantente en forma tras la menopausia. Está demostrado que en esta etapa el ejercicio físico regular reduce el riesgo de sufrir un cáncer de mama.
  8. Pide consejo genético. Algunas mutaciones, sobre todo en los genes BRCA1, BRCA2 y p53, se asocian a un aumento del 20-30% del riesgo de ese tipo de cáncer. Sin embargo, son raras y explican solo una pequeña parte de la carga total de cáncer mamario. Si tienes antecedentes familiares o has tenido algún tumor benigno, debes consultar a un experto. En nuestro centro ofrecemos test específicos para detectar el riesgo de forma individualizada y ofrecemos orientación para conocer qué opciones existen en estos casos.
  9. Evita la exposición a sustancias tóxicas. Es posible que algunas substancias tóxicas puedan influir en la aparición de cáncer de mama pero no se ha podido demostrar. El tabaco no parece tener relación con el cáncer de mana pero si en cambio las radiaciones, siempre y cuando sean dosis muy altas. Las dosis administradas en una mamografía son muy bajas y no justifican un riesgo de cáncer.
  10. Cirugía preventiva. La mastectomía profiláctica solo está justificada en casos de muy alto riesgo con predisposición genética al cáncer de mama. Es una cirugía muy traumática y debe haber una justificación científica para admitirla.