Cómo distinguirlas y prevenirlas
Picor, escozor al orinar, necesidad constante de ir al baño o un flujo vaginal diferente al habitual. Son síntomas que todas hemos experimentado alguna vez y que, con frecuencia, generan una misma duda: ¿se trata de una infección vaginal o de una infección urinaria?
A veces es fácil distinguirlas, pero otras no tanto, ya que algunas molestias son parecidas. Así que antes de sacar tus propias conclusiones o recurrir a la IA, consulta a tu ginecólogo/a, porque son problemas de salud con causas y tratamiento muy diferentes, y si no se tratan y curan bien pueden reaparecer o peor aún: volverse recurrentes.
La Dra. Nuria Li, ginecóloga de Dexeus Mujer y experta en patologías del tracto vaginal inferior, explica en este post cómo puedes prevenir su aparición y distinguirlas.
Diferencias entre las infecciones urinarias y vaginales
¿Qué diferencias hay entre una infección vaginal y una infección urinaria?
Aunque algunos síntomas pueden coincidir son patologías que afectan a órganos diferentes.
- Las infecciones vaginales afectan a la vagina y a la vulva y pueden estar producidas por hongos, bacterias o parásitos. Las más frecuentes son la candidiasis vulvovaginal (producida mayoritariamente por la especie Candida albicans) y la vaginosis bacteriana (causada por la substitución de la microbiota vaginal normal por elevadas concentraciones de bacterias anaerobias, la más habitual es la Gardnerella vaginalis). No hay que olvidar tampoco las infecciones de transmisión sexual como la Chlamydia, la gonorreay la tricomoniasis
- Las infecciones urinarias afectan al sistema urinario (uretra, vejiga o riñones) y en aproximadamente el 80-90 % de los casos están causadas por la bacteria Escherichia coli. Pueden afectar a diferentes partes del aparato urinario. Las más frecuentes son la cistitis (la más habitual), la uretritis (afecta a la uretra) y, en los casos más graves, la pielonefritis, que afecta a los riñones.
Los síntomas
Síntomas de una infección vaginal:
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Picor o irritación vulvar.
- Flujo vaginal de aspecto anormal.
- Mal olor del flujo vaginal
- Enrojecimiento.
- Molestias durante las relaciones sexuales.
- Escozor al orinar cuando la orina entra en contacto con la zona inflamada.
Dependiendo de la causa, el flujo puede ser blanco y espeso (candidiasis) o grisáceo con olor intenso (vaginosis bacteriana).
Síntomas de una infección urinaria
Una infección urinaria suele producir:
- Ardor intenso al orinar.
- Necesidad urgente y frecuente de hacer pipi.
- Sensación de no vaciar completamente la vejiga.
- Dolor suprapúbico.
- Orina turbia o con sangre.
Si además aparece fiebre, malestar general, dolor lumbar o escalofríos, puede tratarse de una infección renal y requiere valoración médica urgente.
Esta tabla ofrece un resumen:
| Infección vaginal | Infección urinaria |
| Afecta a vagina y vulva | Afecta a vejiga y vías urinarias |
| Produce cambios en el flujo vaginal | No produce cambios en el flujo |
| Predomina el picor | Predomina el ardor al orinar a nivel de la uretra pero no en el resto de la vulva |
| Puede haber olor vaginal | No suele haber olor vaginal |
| Se trata con antifúngicos o antibióticos según la causa | Habitualmente requiere antibióticos |
Consejos preventivos
Cómo prevenir las infecciones vaginales
Los ginecólogos recomiendan mantener hábitos sencillos para proteger la microbiota vaginal.
Consejos
- Cambiar el bañador mojado por uno seco después del baño.
- Utilizar ropa interior de algodón.
- Evitar prendas excesivamente ajustadas.
- No realizar duchas vaginales ni exceso de lavados del área genital.
- Evitar jabones perfumados en la zona íntima.
- No automedicarse.
Cómo prevenir una infección urinaria
Las medidas preventivas incluyen:
- Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, salvo contraindicación médica.
- No aguantar las ganas de orinar.
- Ir al baño para orinar después de tener relaciones sexuales.
- Mantener una correcta higiene íntima.
- Limpiarse siempre de delante hacia atrás.
¿VERDAD O MITO?
«Las infecciones vaginales o urinarias son más frecuentes en verano«
No necesariamente, pero hay circunstancias que pueden favorecer su aparición.
En el caso de las infecciones urinarias, no existe evidencia científica sólida que demuestre que el verano aumente por sí mismo la incidencia de las infecciones urinarias. Sin embargo, sí existen circunstancias típicas del verano que pueden incrementar el riesgo:
- Beber menos agua;
- Deshidratarse;
- Retrasar la micción durante viajes;
- Permanecer muchas horas con bañadores húmedos;
- Aumentar la actividad física y la sudoración.
Por tanto, el verano no es la causa directa, pero algunos hábitos estivales pueden favorecer su aparición.
En el caso de las Infecciones vaginales, el calor y la humedad pueden favorecer el crecimiento de levaduras como la Candida, especialmente cuando existen otros factores que pueden aumentar la predisposición como:
- Uso o toma reciente de antibióticos;
- Diabetes mal controlada;
- Embarazo;
- Cambios hormonales;
- Sistema inmunitario debilitado.
«Todas las molestias al orinar son una infección de orina«
Falso. La candidiasis también puede producir escozor al orinar, pero se localiza más a nivel de los labios y al caer la orina sobre la vulva.
«El bañador mojado provoca una infección«
Falso. No provoca una infección por sí mismo, pero permanecer muchas horas con ropa húmeda puede favorecer un ambiente que altere la microbiota vaginal.
«Los antibióticos curan cualquier infección íntima«
Falso. La candidiasis necesita tratamiento antifúngico.
«Lavarse más a menudo protege frente a las infecciones«
Falso. El exceso de higiene y las duchas vaginales alteran la flora protectora de la vagina.
«Bañarse en el mar es beneficioso y ayuda a curarse«
Falso. A diferencia de lo que suele creerse, el agua del mar no cura una infección vaginal ni una infección urinaria. No hay evidencia científica que demuestre que tenga un efecto terapéutico sobre estas patologías. Sin embargo el agua salada puede producir una sensación temporal de alivio en algunas personas debido a su efecto osmótico, especialmente si existe irritación o inflamación leve. En otras, por el contrario, puede aumentar el escozor.
¿Cuándo acudir al médico de urgencias?
- Si tienes fiebre;
- Aparece sangre en la orina;
- Tienes dolor lumbar
- Las infecciones son repetidas;
- Estás embarazada.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Cómo puedo saber si tengo una infección vaginal o una infección urinaria?
Si predominan el picor, los cambios en el flujo vaginal habitual y la irritación, probablemente se trate de una infección vaginal. Si el síntoma principal es el ardor al orinar junto con la urgencia miccional, puede ser una infección urinaria. El diagnóstico debe confirmarlo un profesional sanitario.
¿El calor favorece las infecciones urinarias?
No directamente. Pero puede favorecer la deshidratación y algunos hábitos que aumentan el riesgo.
¿Las infecciones vaginales son contagiosas?
Depende de la causa. La candidiasis no se considera una infección de transmisión sexual, mientras que otras infecciones vaginales sí pueden estar relacionadas con la actividad sexual.
Si tienes una infección urinaria o vaginal, ¿es preferible no tener relaciones sexuales?
En la mayoría de los casos, se recomienda evitar las relaciones sexuales hasta completar el tratamiento y desaparecer los síntomas.
- En una candidiasis, las relaciones sexuales pueden resultar dolorosas por la inflamación y, aunque no se considera una infección de transmisión sexual, puede transmitirse ocasionalmente a la pareja. Además, el roce puede empeorar las molestias.
- En la vaginosis bacteriana, mantener relaciones durante el tratamiento puede favorecer la persistencia o recurrencia de los síntomas.
- En la infección por Chlamydias, Gonorrea o Tricomonas, sí es imprescindible evitar las relaciones sexuales hasta que tanto la persona afectada como su pareja hayan completado el tratamiento, ya que se trata de una infección de transmisión sexual. Una vez finalizado el tratamiento, conviene mantener el uso de preservativo hasta realizar la prueba de control si te lo indica el ginecólogo/a.
- En una cistitis, las relaciones sexuales no están contraindicadas desde el punto de vista del contagio -la cistitis no se transmite por vía sexual-, pero pueden aumentar el dolor y retrasar la recuperación debido a la irritación de la uretra y la vejiga.
¿Puedo bañarme en la piscina?
Mejor evitarlo. Si ya existe una infección vaginal, el cloro puede irritar una mucosa inflamada y aumentar el escozor o las molestias. En caso de cistitis, bañarse no suele empeorar la infección, aunque si los síntomas son intensos

