Esta semana los termómetros van a alcanzar de nuevo temperaturas superiores a los 36º C en muchas zonas de Cataluña y España, con máximas que pueden llegar a los 40º C o más, y noches tórridas en algunos puntos.

Con las olas de calor cada vez más frecuentes y estas temperaturas tan altas es normal que muchas futuras madres se pregunten si el calor puede afectar al embarazo y qué pueden hacer para protegerse.

Lo que los expertos recomiendan sobre todo es tomar algunas precauciones para evitar la deshidratación, así como prevenir o sobrellevar mejor algunas molestias propias de la gestación que pueden intensificarse con el calor, “como el cansancio, los mareos o la hinchazón de piernas y pies. «, explica el ginecólogo Dr. Alberto Rodríguez Melcón, consultor del Servicio de Obstetricia de Dexeus Mujer. En este post responde a algunas preguntas frecuentes y ofrece una serie de consejos prácticos. Si estás embarazada, ¡toma nota!

¿Por qué se tolera peor el calor durante el embarazo?
Cuando hace calor el cuerpo debe hacer un esfuerzo para mantener la temperatura adecuada. Pero durante el embarazo el organismo ya está sometido a un esfuerzo, por lo que adaptarse al calor le supone un sobreesfuerzo.  El volumen de sangre aumenta hasta un 20-30 %, el corazón trabaja más para llevar oxígeno y nutrientes al bebé. Los cambios metabólicos propios del embarazo hacen que genere más calor, dificultando la regulación de la temperatura corporal. A ello se suma la acción de las hormonas, que favorecen la dilatación de los vasos sanguíneos. Aunque este mecanismo ayuda a disipar el calor, también hace que la tensión arterial pueda bajar con más facilidad, favoreciendo los mareos cuando las temperaturas son muy elevadas.

¿Qué síntomas pueden empeorar con el calor?
Las altas temperaturas pueden intensificar síntomas habituales del embarazo como:

  • sensación de agotamiento
  • piernas y tobillos hinchados
  • retención de líquidos
  • mareos o sensación de desmayo
  • calambres musculares
  • dificultad para dormir
  • mayor sensación de falta de aire

Aunque suelen ser molestias que aparentemente no tienen mayores consecuencias, conviene no restarles importancia porque pueden ser la primera señal de que el cuerpo necesita descansar o hidratarse mejor.

¿El calor afecta más al inicio o al final del embarazo?
En general, los efectos del calor son peores en el primer y el tercer trimestre. En el primer trimestre, las náuseas y los vómitos pueden favorecer la deshidratación, y también hay una mayor tendencia a experimentar un descenso de la tensión. En el tercer trimestre, el peso del útero dificulta el retorno venoso, por lo que aumenta la sensación de piernas pesadas y la hinchazón.

SI estoy embarazada, ¿tengo que beber más?
No existe una cantidad única válida para todas las mujeres, porque depende del peso, la actividad física, la sudoración, la dieta y el trimestre de gestación. Como orientación general, se recomienda beber de forma regular a lo largo del día y aumentar la ingesta en días de calor, especialmente si hay sudoración, náuseas o vómitos. Es preferible hacerlo a pequeños sorbos durante todo el día que ingerir grandes cantidades de golpe. La orina clara y abundante suele ser una buena señal de hidratación; si es escasa u oscura, puede indicar falta de líquidos.

¿El calor puede afectar al bebé?
La principal preocupación no es tanto la temperatura exterior como sus consecuencias sobre la madre. Una deshidratación importante o un golpe de calor pueden alterar el bienestar materno y, por eso, es fundamental prevenirlos.

¿Es normal tener más contracciones de Braxton Hicks cuando hace mucho calor?
Puede ocurrir. Las contracciones de Braxton Hicks son contracciones uterinas irregulares, generalmente leves, que forman parte de la preparación del útero para el parto. El calor no es necesariamente la causa directa, pero sí puede favorecer factores que las hacen más perceptibles, como la deshidratación, el cansancio o la actividad física. Por eso, si aparecen en un día de mucho calor, conviene descansar, hidratarse y buscar un ambiente fresco. Si las contracciones son regulares, dolorosas, aumentan de intensidad o se acompañan de pérdida de líquido, sangrado o disminución de los movimientos del bebé, hay que consultar.

¿Cuándo conviene consultar con un médico?
Aunque la mayoría de las molestias desaparecen al hidratarse y descansar, existen algunos síntomas que requieren valoración médica:

  • mareos intensos o pérdida de conocimiento
  • fiebre o sensación de calor extremo que no mejora
  • vómitos persistentes
  • contracciones antes de tiempo
  • disminución de los movimientos del bebé
  • orina muy escasa o de color muy oscuro, un posible signo de deshidratación

Ante cualquiera de estas situaciones es recomendable contactar con el equipo que realiza el seguimiento del embarazo o acudir a un servicio de urgencias.

¿Es mejor evitar hacer ejercicio durante una ola de calor?
Durante el embarazo, la actividad física moderada suele ser segura y recomendable si no existen contraindicaciones médicas. Pero en plena ola de calor hay que adaptar la rutina: debes evitar ejercicio al aire libre cuando hace mucho calor o hay mucha humedad, reducir la intensidad, entrenar en espacios frescos o climatizados, beber agua y parar si aparecen mareo, palpitaciones, debilidad, dolor de cabeza o contracciones.

¿Cómo dormir mejor si estoy embarazada y hace mucho calor?
Dormir puede ser más difícil porque el embarazo ya aumenta la sensación de calor corporal y favorece la incomodidad nocturna. Para mejorar el descanso, conviene ventilar la habitación a primera hora de la mañana o por la noche, mantener una temperatura confortable (entre 24º C y 26º C), usar ropa ligera y transpirable, cenar de forma ligera, hidratarse durante el día y darse una ducha templada antes de acostarse. A partir de la segunda mitad del embarazo suele resultar más cómodo dormir de lado, preferiblemente con una almohada entre las piernas o bajo el abdomen. Si el calor provoca insomnio persistente, sensación de ahogo, mareos nocturnos o malestar importante, es recomendable consultarlo.

¿Cómo puedo saber si estoy bien hidratada en plena ola de calor?
Se puede valorar a través de la elasticidad de la piel, las mucosas o la micción. Si la orina es escasa y de un tono oscuro conviene aumentar la hidratación.

¿Por qué conviene tomarse en serio el calor durante el embarazo?
La mayoría de las molestias relacionadas con el calor pueden prevenirse con medidas sencillas, pero el embarazo aumenta la vulnerabilidad a la deshidratación, el agotamiento por calor y el golpe de calor. Además, estudios recientes han asociado la exposición a temperaturas elevadas con un mayor riesgo de algunos resultados adversos del embarazo, como parto prematuro, bajo peso al nacer o complicaciones obstétricas. La importancia de prevenir la exposición al calor durante el embarazo está respaldada por la evidencia científica. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en Nature Medicine, que analizó 198 estudios de 66 países, concluyó que cada incremento de 1 ºC en la temperatura ambiental se asocia con un aumento del 4 % del riesgo de parto prematuro y que este riesgo aumenta durante las olas de calor. Esto no significa que el calor vaya a causar un problema en todos los casos, pero sí justifica reforzar la prevención durante las olas de calor.

L’Agència de Salut Pública de Catalunya (ASPCAT) activa cada verano el Plan Operativo para Prevenir los Efectos del Calor sobre la Salud (POCS).Está activo del 1 de junio al 30 de septiembre.  Entre sus objetivos se incluye minimizar los efectos negativos de las olas de calor sobre la salud de la población y coordinar las medidas y recursos existentes en Cataluña para hacerles frente. Más información  

¿Qué recomendaciones hay que tener presentes si se va a la playa y a la piscina?
Es importante evitar la exposición solar prolongada, especialmente en las horas centrales del día, mantenerse bien hidratada, usar protección solar alta, buscar sombra y evitar cambios bruscos de temperatura. En la piscina conviene extremar la prudencia para evitar resbalones. Si existen pérdidas de líquido, sangrado, amenaza de parto prematuro u otra condición médica específica, consultar antes con el especialista si es conveniente evitar el baño.

¿Qué precauciones deben tomar las embarazadas que trabajan o se desplazan en horas de máximo calor? 
Que permanezcan en lugares climatizados, que se mantengan hidratadas y que a la hora de desplazarse intenten subir al coche una vez que está el aire acondicionado encendido y la temperatura haya descendido en el interior.

En verano, también se puede disfrutar del embarazo
Las olas de calor obligan a bajar el ritmo, pero no tienen por qué impedir disfrutar del embarazo. «Las medidas más eficaces siguen siendo las más sencillas: hidratarse bien, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día, vestir ropa ligera y transpirable y descansar siempre que el cuerpo lo pida», recuerda el Dr. Alberto Rodríguez Melcón.

Consejos prácticos

Bebe agua de forma regular
Beber agua de forma frecuente es la mejor manera de prevenir la deshidratación. Si te cuesta beber agua, puedes alternarla con gazpacho, infusiones frías sin azúcar o frutas muy ricas en agua, como sandía, melón, melocotón o naranja. No tomes bebidas azucaradas, como refrescos y zumos industriales.

Evita salir en las horas de más calor
Entre las 12 y las 17 horas la temperatura y la radiación solar alcanzan su punto máximo. Siempre que sea posible, programa los paseos o el ejercicio físico a primera hora de la mañana o al atardecer.

Elige ropa ligera y transpirable
Opta por prendas amplias de algodón o lino, tejidos que permiten una mejor transpiración. Los colores claros también ayudan a absorber menos calor.

Mantén la casa fresca
Ventila durante las primeras horas del día y por la noche. Si utilizas aire acondicionado, procura mantener una temperatura confortable (entre 24o y 26oC) y evita cambios bruscos al salir al exterior.

Refresca tu cuerpo
Una ducha templada, mojar las muñecas o la nuca con agua fresca o utilizar un pulverizador facial puede ayudar a bajar la temperatura corporal y aliviar la sensación de calor.

Come ligero
En verano suelen apetecer alimentos frescos, y además son una buena opción. Ensaladas, verduras, frutas, yogures naturales y proteínas magras ayudan a mantener una buena hidratación sin hacer digestiones pesadas.

Descansa con las piernas elevadas
Si al final del día notas los tobillos hinchados, elevar las piernas durante unos minutos favorece el retorno venoso y ayuda a aliviar la pesadez.

Escucha a tu cuerpo
El embarazo no es el momento para «aguantar». Si notas cansancio intenso, mareo o debilidad, busca un lugar fresco, hidrátate y descansa.