Qué hay de cierto, qué es un mito y qué dice la ciencia

Un día estás irritable sin motivo. Otro más sensible. Ayer estabas pletórica y hoy tienes la energía bajo mínimos.  Entonces piensas: “me tiene que venir la regla, así que probablemente serán las hormonas”. Es una «ecuación» que todas damos por buena. Pero ¿es real? ¿nuestro estado de ánimo cambia según el momento del ciclo menstrual en el que nos encontramos?, ¿hasta qué punto podemos echar «la culpa» de todo a las hormonas?

La respuesta corta es “a veces sí pueden influir, pero realmente no hay una evidencia científica”, explica la Dra. Micaela Bagnati, ginecóloga de Dexeus Mujer.

La larga -y mucho más interesante- es que no todas las mujeres responden igual ni existe un “calendario emocional” universal que podamos aplicar a cada fase del ciclo.

«El efecto hormonal en el estado de ánimo depende de muchas otras cosas, como la etapa vital que esté atravesando cada mujer, cómo se siente respecto al entorno, si toma anticonceptivos, etc.”, añade la Dra Bagnati.

Así que en este tema, como ocurre con muchos aspectos relacionados con la salud de las mujeres y el cuerpo femenino, prevalecen los tópicos y falta información.

En este post explicamos qué cambios hormonales se producen durante el ciclo menstrual, cuál es su función y por qué pueden, de algún modo, afectar al estado de ánimo.

Si nunca te lo han contado, aquí tienes las respuestas:

Lo primero: ¿cómo actúan las hormonas durante el ciclo?

El ciclo menstrual no consiste únicamente en tener la regla una vez al mes. Durante aproximadamente cuatro semanas -la duración varía de una mujer a otra- se producen cambios importantes en los niveles de diversas hormonas.

Las hormonas son unas señales químicas que circulan por el torrente sanguíneo. Las que intervienen en el ciclo menstrual son la hormona luteinizante (LH), la hormona foliculoestimulante (FSH), los estrógenos y la progesterona. Se producen en los ovarios y en algunas áreas del cerebro. Su concentración va variando en función de la fase del ciclo en la que estemos.

¿Qué función desempeña cada hormona? 

  • Los estrógenos regulan todo el ciclo menstrual y son producidos por los ovarios.
  • La hormona foliculoestimulante (FSH) estimula al ovario para que se desarrollen los folículos.
  • La hormona luteinizante (LH) desencadena la ovulación cuando el ovocito ya ha madurado.
  • La progesterona es la responsable de que el endometrio se engrose y el útero se prepare para acoger el óvulo fecundado.

¿Cuánto dura un ciclo menstrual? 

Un ciclo menstrual completo tiene una duración normal de entre 21 y 35 días (aunque el promedio sea de 28 días). Uno sucede a otro.

¿Cuándo empieza y cuándo acaba? 


Aunque te sorprenda, la menstruación no marca el final del ciclo, sino al revés. El ciclo menstrual empieza el primer día del periodo y acaba cuando se inicia el siguiente. Podemos dividirlo, de forma simplificada, en varias etapas:

  • Menstruación. Tanto los niveles de estrógenos como de progesterona están bajos.
    Qué cambios puedes notar: algunas mujeres pueden sentirse más cansadas o con menos energía. Pero aquí también intervienen factores como dormir peor, tener dolor o encontrarse físicamente incómoda.
  • Fase folicular. A medida que avanza el ciclo aumentan los estrógenos.
    Qué cambios puedes notar: algunas mujeres perciben más energía, motivación o bienestar durante estos días. Pero eso no significa que exista una especie de “interruptor hormonal” que nos ponga automáticamente de buen humor.
  • Ovulación. Los estrógenos alcanzan niveles elevados alrededor de este momento y posteriormente descienden. También se producen cambios en otras hormonas.
    Qué cambios puedes notar: algunas mujeres notan variaciones en la energía, el deseo sexual o el bienestar. Otras, absolutamente nada.
  • Fase lútea. Después de la ovulación aumenta la progesterona y, si no hay embarazo, tanto esta hormona como los estrógenos acaban descendiendo.
    Qué cambios puedes notar: En la última parte de esta fase, antes de la menstruación, algunas mujeres experimentan irritabilidad, tristeza, ansiedad, cansancio, cambios en el apetito o mayor sensibilidad emocional.

Entonces… ¿son las hormonas?

En parte, pero no como solemos pensar. Los estrógenos y la progesterona interactúan, directa o indirectamente, con sistemas del cerebro implicados en la regulación de las emociones. Por eso existe una base biológica que explica que algunas mujeres puedan experimentar cambios en el estado de ánimo relacionados con las distintas fases del ciclo. Hasta aquí, por tanto, las hormonas pueden declararse “culpables”. Pero solo en parte. Porque tener un mal día, estar más irritable o sentir un bajón no significa automáticamente que el ciclo mentrual esté detrás. El estrés, el sueño, las preocupaciones y, sencillamente, lo que nos pasa en el día a día también influyen.

De hecho, según una revisión de los estudios que se han hecho sobre este tema -publicada este año en la revista Annual Review of Clinical Psychology (mayo 2026)-, aunque la mayoría de las personas que tienen la regla no notan cambios significativos en el estado de ánimo o el comportamiento a causa de los cambios hormonales, se ha observado que algunas muestran una mayor “sensibilidad hormonal” a esos cambios. Esa sensibilidad afecta especialmente a personas que experimentan alteraciones en el estado de ánimo en las diferentes etapas relacionadas con el periodo reproductivo, como la pubertad, la perimenopausia, el embarazo y el posparto. Lo que, según los autores, sugiere que podrían existir factores de riesgo biológicos, ambientales y cognitivos comunes y que es una señal a tener en cuenta, ya que podría ser indicativa de que aparezcan esos problemas.

MITO: No existe un” estado anímico femenino” para cada fase

Este punto es importante porque durante mucho tiempo se ha dado por hecho que todas las mujeres están “inevitablemente más irritables o emocionalmente inestables antes de menstruar”. Es cierto que hay mujeres que identifican un patrón muy claro de cambios emocionales antes de la regla. Otras perciben modificaciones mucho más leves. Y muchas no observan prácticamente ninguna relación entre su estado de ánimo y el momento del ciclo. Pero los estudios que han seguido diariamente el estado de ánimo de mujeres a lo largo del ciclo no encuentran un patrón premenstrual negativo universal.

VERDAD: el síndrome premenstrual existe

No obstante, el síndrome premenstrual (SPM) es una realidad clínica y puede provocar síntomas emocionales como irritabilidad, cambios de humor, ansiedad, tristeza, dificultad para concentrarse o problemas de sueño, y también físicos, como hinchazón, sensibilidad mamaria, dolor de cabeza o cambios de apetito. En algunas mujeres los síntomas son especialmente intensos y pueden interferir seriamente en la vida personal, social o laboral.

Pero, ¿por qué a unas mujeres les afecta y a otras no?

Aquí entra en juego la sensibilidad hormonal individual. Una revisión científica publicada en Frontiers in Psychiatry en 2024 señala que no se observan necesariamente diferencias claras en los niveles hormonales entre mujeres con y sin síntomas premenstruales. La diferencia podría estar en una mayor sensibilidad individual a sus fluctuaciones y de cómo estas interactúan con el cerebro y otros factores personales. Por eso algunas mujeres apenas notan cambios y otras presentan síntomas físicos o emocionales que se repiten antes de la menstruación.

En resumen:

Las hormonas fluctúan a lo largo del ciclo y algunas mujeres son especialmente sensibles a esos cambios. Pero no dirigen nuestras emociones: el estrés, el descanso, la salud y el contexto también cuentan.

Por eso, más que culpar a las hormonas de cada enfado o bajón, observa si existe un patrón que se repite. Quizá la pregunta no sea «»¿son las hormonas?«, sino «»¿cómo me afectan a mí?«

Y si ese patrón afecta a tu bienestar o a tu día a día, coméntalo con tu ginecólogo o médico de confianza. Identificarlo puede ayudar a entender qué está pasando y, si lo necesitas, encontrar el apoyo profesional más adecuado.