La enfermedad que se puede esconder detrás del picor en la zona íntima

¿Notas picor, escozor o irritación en la zona íntima? No siempre son hongos, ni sequedad. Detrás de estas molestias puede haber una enfermedad de la piel poco conocida: el liquen vulvar.

Hasta hace unos años era una patología que no se conocía muy bien, pero actualmente sí y es posible conseguir un buen control de los síntomas si se aplica el tratamiento adecuado.

“El problema es que sus síntomas pueden confundirse con los de otras afecciones, lo que hace que muchas mujeres tarden en recibir un diagnóstico”, explica la Dra. Núria Li Lao, ginecóloga especialista en Patología cervical de Dexeus Mujer.

¿Cuáles son los síntomas?

El síntoma más habitual es el picor, que puede llegar a ser muy intenso, especialmente por la noche. Pero no es el único. También pueden aparecer:

  • Escozor, ardor o irritación persistente.
  • Pequeñas grietas o fisuras en la piel.
  • Dolor o molestias durante las relaciones sexuales.
  • Cambios en el color o la textura de la piel de la vulva.
  • Molestias al orinar, especialmente si existen fisuras.

En algunos casos, la piel puede volverse más fina y frágil o, por el contrario, engrosarse. Si la enfermedad avanza sin tratamiento, determinados tipos de liquen pueden provocar cicatrices y cambios en la anatomía vulvar. Por ello es muy importante un diagnóstico precoz.

No obstante, no todas las mujeres presentan los mismos síntomas y algunas pueden tener lesiones visibles sin apenas molestias.

Existen 3 tipos de liquen vulvar

Aunque solemos hablar de liquen vulvar, en general, existen tres tipos principales y cada uno tiene características diferentes.

el liquen simple
el liquen escleroso
el liquen plano

El primero es una dermatosis crónica que aparece a causa del rascado o roce repetitivo de la piel. Los otros dos son dermatosis inflamatorias también crónicas de causa desconocida.

Con el tiempo también puede verse alterada la sensibilidad en la zona vulvar y aparecer cambios cutáneos como manchas irregulares, así como cambios anatómicos de la región vulvar. La piel se vuelve más fina, más frágil y más delgada.

¿Cuál es la causa?

En realidad, no se conoce la causa exacta. Se cree que puede tener un origen multifactorial: genético, inmunológico, hormonal…. Se han descrito algunos casos que indican una predisposición familiar (madres-hijas, hermanas, etc.) y en algunas mujeres se asocia a otras enfermedades autoinmunes. Pero el origen no es infeccioso, es una dermatosis inflamatoria.

Lo que sí sabemos es que los cambios hormonales de la menopausia pueden favorecer la sequedad y la fragilidad de los tejidos vulvovaginales, y hacer que algunas molestias resulten más intensas.

¿Cómo se puede tratar?

El tratamiento de primera elección es el uso de corticoides de aplicación tópica e hidratantes vulvares. En algunas ocasiones también puede ser necesario un tratamiento estrogénico local.

También depende del tipo de liquen, la intensidad de los síntomas y el estado de la piel.

Desde hace unos años, existen tratamientos enfocados a la regeneración del tejido, que pueden aplicarse de forma complementaria. Entre estos se incluyen:

  • Láser vaginal: El tratamiento con láser induce una respuesta regenerativa a nivel celular que favorece la síntesis de colágeno y la vascularización de los tejidos, lo que se traduce en una mejora de la hidratación, la elasticidad y la lubricación.
  • Bioregeneración con Plasma Rico en Plaquetas (PRP): Las plaquetas activan de forma natural la capacidad de regeneración de los tejidos. Por ello se utilizan con fines terapéuticos en la ginecología regenerativa.
  • Hidratación vulvovaginal: El tratamiento de la zona genital con ácido hialurónico es una de las técnicas que podemos utilizar para hidratar el área vulvovaginal en casos de atrofia y sequedad, especialmente cuando las cremas de uso tópico resultan insuficientes.
  • Carboxiterapia: Consiste en la infiltración de anhídrido carbónico (CO2) en los tejidos para favorecer un aumento de la circulación sanguínea y oxigenarlos. En vagina y vulva se aplica a nivel subcutáneo por sus propiedades regenerativas y reafirmantes.
  • Injerto de tejido graso: Se aplica en el área urogenital para estimular la regeneración del tejido. Mejora la hidratación, la tonicidad y la lubricación de la zona vulvovaginal. También permite tratar cicatrices, la hiperlaxitud vaginal, incontinencias leves y el liquen escleroso.
  • Mesoterapia regenerativa: Es una técnica médica que permite introducir vitaminas y sustancias activas a través de microinyecciones superficiales en la piel y la mucosa, con el fin de favorecer la reparación, reafirmación, revitalización y reestructuración del tejido.
  • Radiofrecuencia: Es una terapia de activación celular que estimula la formación de colágeno y elastina y aumenta el flujo sanguíneo, por lo que resulta efectivo para acelerar algunos procesos fisiológicos con fines terapéuticos.

¿Qué cuidados se recomiendan en cuanto a higiene íntima?

  • Utilizar productos de higiene suaves y sin perfumes.
  • Evitar los productos irritantes y el exceso de lavados.
  • Secar suavemente la zona sin frotar
  • Aplicar productos emolientes o hidratantes adecuados para la zona vulvar.
  • Llevar ropa interior 100% algodón y lavarla sin utilizar suavizante
  • Evitar el rascado y los roces innecesarios.
  • Seguir las revisiones y el tratamiento indicados por el especialista.

¿Cuándo conviene consultar?

Si tienes picor vulvar recurrente, irritación que no mejora, dolor durante las relaciones sexuales o has observado cambios en la piel de tu zona íntima, es importante que consultes con un especialista.

En Dexeus Mujer contamos con un equipo médico especializado en Patología cervical y con una Unidad de Ginecología Regenerativa y Funcional en el centro Dexeus Midlife, que ofrece una valoración personalizada y tratamientos para mejorar el bienestar íntimo y la calidad de vida de las mujeres.

RESPUESTAS A PREGUNTAS FRECUENTES

¿Es contagioso el liquen vulvar? ¿Se transmite durante las relaciones sexuales?

No. El liquen vulvar no es una infección ni una enfermedad de transmisión sexual. Tampoco se contagia por compartir toallas o mantener contacto físico.

¿Se puede curar?

El liquen escleroso y el liquen plano son enfermedades crónicas que, por lo general, no tienen una cura definitiva. Sin embargo, con el tratamiento adecuado es posible controlar los síntomas y prevenir muchas de sus complicaciones.

El liquen simple crónico también puede mejorar considerablemente e incluso resolverse si se elimina la causa que mantiene el picor y el rascado.

¿Cómo se diagnostica? ¿Es necesario hacer una biopsia?

En muchos casos, un especialista puede identificarlo mediante la exploración de la vulva y la valoración de los síntomas.

Sin embargo, cuando existen dudas sobre el diagnóstico, lesiones sospechosas o una respuesta insuficiente al tratamiento, puede ser necesario realizar una pequeña biopsia de la piel.

¿Puede afectar a las relaciones sexuales?

Sí. El picor, la inflamación, las fisuras y los cambios en la elasticidad de la piel pueden provocar dolor durante las relaciones sexuales. La buena noticia es que el tratamiento puede mejorar considerablemente estas molestias. Por eso es importante consultar y no asumir que el dolor forma parte inevitable de la menopausia o de la edad.

¿Por qué es más frecuente en la menopausia?

Aunque no se conoce bien la causa, se cree que puede tener alguna relación con factores hormonales y que los estrógenos podrían ejercer un efecto protector, ya que se suelen dar más casos tras la menopausia y en la prepubertad.