Ideas prácticas para compartir la experiencia con él

Sabemos que los padres viven el proceso del parto al 100%. Algunos están incluso más nerviosos que nosotras y, muchas veces, aunque estén deseando echar una mano, se mantienen un poco al margen por no molestar. Pero necesitamos que estén ahí, y ellos, sentirse útiles. Además, ahora pueden colaborar mucho más que hace unos años. Así que, con motivo del Día del Padre, que se celebra hoy, te apuntamos algunas ideas prácticas para que descubra todo lo que puede hacer. Pásale este post para que lo lea. ¡Se sorprenderá!

En las semanas previas 
  1. Aprende técnicas de respiración y relajaciónDebido a la pandemia es normal que no hayas podido asistir a las clases de preparación al parto presenciales como se hacía hace unos años, pero si tu mujer se ha apuntado a algún curso online, como el que ofrecemos en Dexeus Mujer, no está de más que le eches un vistazo. También puedes pedir consejo a un especialista en técnicas de respiración y relajación orientadas de cara al parto para comprender mejor cómo se desarrolla todo el proceso y ayudar a la futura mamá a relajarse en el momento de hacer los pujos. ¡Os irá bien a los dos!
  2. Traza un plan para amenizar la esperaLo de ir corriendo al hospital ante un parto inminente pasa en las películas, pero no es lo habitual. Lo normal es que desde las primeras contracciones hasta que nazca el bebé pasen unas cuantas -y largas- horas. Además, hasta que no se tienen contracciones regulares (cada 3 -5 minutos ) y ella haya empezado a dilatar no os admitirán, así que ten previsto algún plan para distraeros y que tu pareja se relaje. Ten preparadas sus series de Netflix favoritas en casa, haced planes para hacer escapadas que le hagan ilusión en el futuro, o háblale de cosas que le entusiasmen, como los arreglos en casa y detalles pendientes de la habitación del bebé…
  3. Ten a mano tu maleta, el neceser y la documentación. Lo básico: un pijama, ropa interior de recambio y un par de camisas por si tienes que hacer noche en el hospital.  No esperes al último momento, y déjalo en un lugar visible o cerca de la entrada. Controla también dónde está la de tu mujer y la bolsa del bebé.
  4. Prepara una lista de Spotify. Elige una música relajante que a ella le guste especialmente. ¡Seguro que no se lo espera! Igual después te dice que no está para escuchar música, pero nunca está de más.

     

    En la fase de dilatación 
  5. Puedes hacer un masaje a tu pareja en la zona intercostal o lumbar mientras respira o está sentada en la pelota de Pilates (si hay) haciendo ejercicios. Relaja y alivia la tensión. Pero si a ella no le apetece, no insistas.
  6. Ponle toallitas húmedas en la frenteTambién alivia la tensión y refresca, sobre todo cuando las contracciones son más intensas y se hace más esfuerzo.
  7. Ten agua a mano, fruta y barritas de cereales para matar el hambre. Así no tendrás que ausentarte para comprarlas (¡a no ser que necesites un café!) y tendrás más vitalidad para estar al 100%.
  8. Hazte con una app para controlar el ritmo contracciones. Es entretenido y ayuda a seguir la evolución.
  9. Demuéstrale que estás ahí. Hay que estar atento a sus necesidades y si le preocupa algo preguntar y apoyarla (te va a tocar hacer de mensajero y de coach, aunque a veces es al revés, y ellas controlan más la situación). En cualquier caso, lo más importante es crear un clima de complicidad y confianza mutua, tu apoyo emocional es lo que más necesita.

     

    En la fase de expulsión

     

  10. Mentalízate como si fueras a participar en una carrera. El parto es un trabajo en equipo y tú vas a formar parte. En el momento de los pujos, la comadrona se pondrá a un lado y tú al otro, y te implicará desde el minuto cero. 
  11. Puedes ayudar a extraer al bebé, si no hay riesgos. Es habitual que, en el momento del nacimiento, la madre, si lo desea, contribuya a sacarlo cogiéndolo por las axilas guiada por la comadrona o el médico (una vez que el bebé ya tiene la cabecita y los hombros fuera). Si la madre no tiene fuerzas o ánimo, puede hacerlo el padre. Para que el padre pueda participar en este proceso no es necesario que conste por escrito previamente, ya que en nuestro centro se respeta la voluntad de los padres. Solo se impedirá en el caso de que se detecte cualquier riesgo, en el que siempre prevalece el criterio médico.
  12. Si al final hay que hacer una cesárea, también puedes estar presente. Se pone una pequeña cortina de separación y en el momento del nacimiento el padre puede presenciar cómo sale el bebé. Si sientes que te estás mareando, ¡avisa para salir fuera y no interferir en el proceso! Tranquilo, no eres el único ni el primero. Es muy normal por la mezcla de olores y la emoción del momento. 
  13. Cortar el cordón umbilical: es muy habitual. No hay que hacer nada especial, ¡ni siquiera necesitarás guantes! Te darán unas tijeras esterilizadas y cuando cese la pulsión, lo podrás cortar.
  14. Practicar el piel con pielen cuanto nace el bebé, se limpia un poquito con gasas, se envuelve en una toalla, se le pone un gorrito para conservar el calor y se le da a la madre para que lo tenga junto a ella. Se aconseja mantener el contacto directo piel con piel de forma continuada durante las primeras tres o cuatro horas para transmitirle calor. Durante ese periodo puede hacerlo también el padre, ¡es un momento mágico e inolvidable!
  15. Ponte al día sobre los primeros cuidados del bebé. Al nacer, además del test de Apgar para valorar la salud del bebé de forma general, se le pone una inyección de vitamina K de acción anticoagulante y se le aplica una pomada ocular profiláctica, para evitar infecciones. Pasadas las primeras horas del piel con piel, la comadrona o comadrón se llevará al bebé unos minutos para pesarlo, medirlo y cambiarle el pañal. Es un buen momento para que te explique los cuidados del cordón umbilical y empezar a practicar tus nuevas tareas de padre: ¡te tocará cambiar el pañal de sus primeras deposiciones! (no te asustes si son un poco oscuras y viscosas, es completamente normal). Se trata del meconio, unas secreciones que proceden del hígado y que han quedado retenidas en el intestino. Aprovecha para preguntar cualquier duda mientras mamá descansa un poco. En nuestro centro apoyamos la lactancia natural y os ayudamos también si surge cualquier problema.

Esperamos que estos consejos os hayan resultado útiles y, si tenéis alguna duda o queréis compartir alguna experiencia, ¡podéis dejarnos un comentario!

 

Un aspecto importante en relación a la COVID-19

Si el parto es programado se hace una PCR a la madre unos días antes; y si este se adelanta, se hace una PCR de urgencia a la madre en el hospital. En el caso del padre, no se le realiza una PCR ni ninguna otra prueba en el hospital para detectar la COVID-19. Pero si es positivo o está en cuarentena por haber estado en contacto con un positivo, no podrá entrar en el hospital ni estar presente en el momento del parto y la madre tendrá que venir acompañada de otra persona. Si la madre es positiva, sí podrá estar con ella, pero no podrá salir de la habitación asignada ni de la sala de parto. Cuando la madre es positiva, el parto se efectúa en una sala especialmente preparada para estos casos, que se encuentra en un espacio distinto y aislado del resto de las salas de parto.