Para lograrlo no basta con comer menos o moverse más:
requiere un plan personalizado y seguimiento profesional

Si estas vacaciones has ganado algo de peso y quieres perderlo, es probable que te estés planteando hacer una dieta. O te hayas propuesto algunos “retos”: “a partir de mañana, cero hidratos”, “por las noches solo cenaré fruta”, “el lunes empiezo las clases de body pump”. Son estrategias que parecen tener su lógica, pero que no siempre ayudan y que pueden ser difíciles de mantener a largo plazo.

La razón es que para perder peso no basta con “comer menos y moverse más”. El peso está condicionado por muchos factores: lo que comemos y lo que nos movemos cuenta, pero también nuestros hábitos, la genética, cómo funciona nuestro metabolismo, el descanso, el estrés, el entorno, la edad, la etapa vital, determinadas enfermedades o medicamentos y la propia respuesta del organismo a la pérdida de peso.

Por eso, si de verdad quieres perder peso y mantenerlo, debes consultar a un profesional que valore tu composición corporal -porcentaje de músculo, grasa y agua que tenemos en nuestro cuerpo y cómo de distribuye- , tus hábitos y tu estilo de vida, y que establezca un plan personalizado.

En este post ofrecemos información útil y respondemos a algunas preguntas clave que te ayudarán a comprender mejor cómo debe desarrollarse un plan para perder peso con el asesoramiento de Natalia Pérez Llauradó, especialista de la Unidad de Nutrición de Dexeus Mujer.

Qué errores conviene evitar:

Error 1. Querer perder en dos semanas lo que hemos ganado en meses
Después de las vacaciones queremos resultados rápidos. Y cuanto más rápido, mejor. El problema es que eso suele llevarnos a restricciones difíciles de mantener: reducir drásticamente las calorías, eliminar grupos enteros de alimentos o pasar de no hacer ejercicio a entrenar prácticamente todos los días. En lugar de preguntarte “¿cuánto puedo perder este mes?”, hazte esta otra pregunta: “¿qué cambio podría mantener dentro de seis meses?”
Error 2. Pensar que cuanto menos comamos, mejor
Comer muy poco no convierte automáticamente una dieta en saludable. Una alimentación para perder peso debe seguir aportando los nutrientes que necesitamos y ser suficientemente satisfactoria como para poder mantenerla. Además, cuando perdemos peso, nuestro organismo responde. Un amplio estudio publicado en la revista International Journal of Obesity en 2025 observó que tras perder peso aumenta una hormona que estimula el apetito, Por lo que mantener el peso perdido puede ser más complicado de lo que parece.
Error 3. Prohibir alimentos
Pan, pasta, arroz, patatas, chocolate… Cuando queremos adelgazar, solemos empezar haciendo una lista de todo aquello que “ya no podemos comer”. Pero una alimentación saludable no debería convertirse en una sucesión de prohibiciones. Importan la calidad de la alimentación, las cantidades, la frecuencia y el conjunto de nuestros hábitos. Porque si tu plan depende de no volver a comer nunca algo que te encanta, probablemente necesites otro plan.
Error 4. Intentar compensar
“Como ayer cené mucho, hoy no desayuno.” Es una lógica muy habitual. Pero alternar excesos con grandes restricciones puede hacer más difícil establecer unos hábitos regulares y sostenibles. Una comida más abundante no necesita convertirse en un castigo al día siguiente. Volver a tus hábitos habituales suele ser mucho más sensato que intentar compensarla.
Error 5. Mirar únicamente la báscula
Has comido mejor toda la semana, has entrenado tres días, estás durmiendo mejor… Te pesas y la báscula marca 300 gramos más. Frustración. La explicación es que el peso corporal puede fluctuar por muchos motivos y no refleja por sí solo todos los cambios que se están produciendo. Además, hacer ejercicio aporta beneficios cardiovasculares y metabólicos aunque la báscula no baje al ritmo que esperábamos. Por eso, el progreso también puede medirse de otras maneras: cómo te encuentras, tu composición corporal, tu fuerza, tu capacidad física o la mejora de determinados parámetros de salud.
Error 6. Pensar solo en comida
La actividad física, el sedentarismo, el sueño, el estrés y nuestros horarios también forman parte de la ecuación. Por eso perder peso no debe abordarse únicamente siguiendo una dieta.

Entonces, ¿por dónde empiezo?

Empieza por hacer pequeños cambios que puedas mantener. Comer mejor sin convertir la alimentación en una lista de prohibiciones, moverte más, incorporar ejercicio de fuerza, cuidar el descanso y establecer objetivos realistas son un buen punto de partida.
Y si pese a tus esfuerzos te cuesta perder peso o recuperas repetidamente los kilos perdidos, vale la pena buscar asesoramiento profesional para valorar qué factores pueden estar influyendo.


¿Sabías que el exceso de peso también puede afectar a la fertilidad?

El sobrepeso y la obesidad pueden alterar el equilibrio hormonal y afectar a la regularidad del ciclo menstrual y la ovulación. Además, pueden favorecer la inflamación y algunas alteraciones metabólicas que dificultan el embarazo.
Por ello, el exceso de peso puede reducir las probabilidades de embarazo, tanto de forma natural como mediante reproducción asistida, y aumentar el riesgo de algunas complicaciones durante el embarazo y el parto.
Si estás pensando en quedarte embarazada y tienes sobrepeso, obesidad o tendencia a ganar peso con facilidad, consulta con un especialista.

En Dexeus Mujer contamos con una Unidad de Nutrición formada por un equipo especializado en salud de la mujer, que puede ofrecerte asesoramiento y hacerte una valoración personal. El objetivo final es cuidar tu salud y establecer planes realistas que puedas mantener a largo plazo de acuerdo con tus necesidades, edad, etapa vital, gasto energético y estilo de vida. Puedes visitarte en nuestros centros de Barcelona, Sant Cugat, Reus y Tarragona.


PREGUNTAS FRECUENTES:

  • ¿Por qué se suele recuperar peso después de hacer una dieta?
    Al perder peso, el organismo se adapta: disminuye el gasto energético y suele aumentar el apetito. Por eso, las dietas muy restrictivas y difíciles de mantener favorecen la recuperación del peso. Lo más eficaz a largo plazo es incorporar cambios de alimentación y actividad física que puedan mantenerse en el tiempo.
  • ¿Es mejor hacer dieta o ejercicio para perder peso?
    No hay que elegir. La alimentación suele tener un mayor impacto directo sobre la pérdida de peso, pero combinarla con actividad física ofrece mejores resultados a largo plazo y aporta importantes beneficios para la salud.
  • ¿La menopausia hace que sea más difícil perder peso?
    Puede influir, pero no es la única responsable. Con la edad disminuye el gasto energético y durante la menopausia los cambios hormonales favorecen especialmente la acumulación de grasa abdominal y cambios en la composición corporal.
  • Tras el parto, ¿cuándo es conveniente iniciar un plan de pérdida de peso?
    El posparto no es el momento para iniciar dietas restrictivas. La recuperación debe ser progresiva y adaptarse al tipo de parto, posibles complicaciones y lactancia. Tras un parto vaginal sin complicaciones se puede retomar gradualmente la actividad física desde los primeros días si la mujer se encuentra bien; tras una cesárea o si ha habido complicaciones, debe consultarse previamente.
  • ¿Si tengo tendencia a ganar peso de forma rápida debo visitar a un médico?
    Sí, especialmente si el aumento es rápido, importante o no encuentras una causa clara. El peso puede estar condicionado por muchos factores, como determinados medicamentos, alteraciones hormonales, enfermedades, edad, sueño o estrés, por lo que conviene valorar cada caso.
  • ¿Por qué dejo de perder peso aunque siga haciendo dieta?
    Es lo que conocemos como una meseta de pérdida de peso. A medida que adelgazamos, el cuerpo necesita menos energía y puede reducir su gasto energético; además, aumenta la respuesta del apetito. Por eso, una estrategia que funcionaba al principio puede dejar de producir la misma pérdida de peso.
  • ¿Cuándo debería consultar a un profesional si no consigo perder peso?
    Si llevas un tiempo intentando perder peso con cambios razonables en alimentación y actividad física sin obtener resultados, es recomendable consultar. Un profesional puede valorar posibles causas médicas, medicamentos, hábitos y otros factores, y establecer un plan adaptado a tus necesidades.