Los anticonceptivos hormonales son uno de los métodos más conocidos y eficaces para prevenir un embarazo. Muchas mujeres los utilizan desde hace años, y actualmente las dosis de estrógenos y progestágenos que contienen son muy bajas, y su acción es mucho más parecida a la de las hormonas naturales que la de las primeras píldoras anticonceptivas. Pero, como cualquier otro fármaco, pueden provocar algunos efectos secundarios, entre los que se incluye el riesgo de trombosis.

Sin embargo, se ha demostrado que ese riesgo es muy, muy bajo –se calcula que la incidencia es de 2 por 10.000 mujeres al año–, además, hay que tener una cierta predisposición para que ello ocurra. No obstante, los episodios de trombosis asociados a la vacuna de AstraZeneca han reabierto el debate sobre los riesgos que puede comportar su uso. En este post, la Dra. María Suarez, ginecóloga especializada en anticoncepción de nuestro centro, ofrece información útil.

¿Es verdad que los anticonceptivos hormonales pueden provocar trombos? VERDADERO

Sí, porque los anticonceptivos hormonales que incluyen estrógenos aumentan la concentración de los factores implicados en la coagulación. Pero el riesgo vascular ha disminuido mucho, ya que los anticonceptivos actuales contienen estrógenos similares a los que fabrica nuestro propio cuerpo y también hay opciones anticonceptivas sin estrógenos.

¿Es verdad que fumar o tener más de 35 años son factores de riesgo? VERDADERO

La edad, un índice de masa corporal muy alto, ser fumadora o tener antecedentes en la familia son factores que incrementan el riesgo. La razón es que la obesidad, en sí misma, es un factor de riesgo de trombosis, y el tabaco también, porque aumenta el riesgo de tener problemas cardiovasculares que, además, se acrecientan con la edad. De hecho, a partir de los 35 años está contraindicado el uso de los anticonceptivos combinados -que contienen estrógenos y progestágenos- si eres fumadora.

¿Es cierto que el riesgo de trombosis también aumenta en el embarazo? VERDADERO

Sí, y es aún un poco más alto que el de una mujer que tome anticonceptivos con estrógenos. Pero es algo que nadie se plantea y que raramente sucede, como vemos por la experiencia.

Si tienes varices o problemas de circulación, ¿están contraindicados?  FALSO

Tener varices o problemas de circulación, como que se te hinchen un poco las piernas (ambas) en verano por el calor, no es una contraindicación para tomar anticonceptivos. En cambio, tener tensión arterial alta o un historial personal y/o familiar (parientes cercanos: padres o hermanos) de trombosis sí que es una contraindicación.

Y en el caso de tener antecedentes familiares ¿hay una causa genética? NO SIEMPRE

Los antecedentes familiares pueden indicar la existencia de una predisposición genética, aunque no siempre. Sabemos que la mutación conocida como factor V Leiden aumenta un 30% el riesgo de trombosis y la mutación de la protrombina también incrementa el riesgo de sufrir una trombosis venosa cerebral. Además, existen otras trombofilias que se asocian a déficit de factores de la coagulación o, por ejemplo, enfermedades autoinmunes, como el lupus, y otras, como el síndrome antifosfolipídico, que también se asocian a un mayor riesgo de trombosis venosa.

Para saber si tengo predisposición genética, ¿debo hacerme pruebas específicas? VERDADERO

Se podría hacer un estudio de la coagulación. Aunque el no encontrar un diagnóstico no siempre supone que no tengas una alteración genética asociada a este problema, ya que cada día se descubren marcadores nuevos. Lo más importante a la hora de recetar un anticonceptivo, por lo tanto, es la historia clínica familiar y personal, como hemos comentado. Por ello deben utilizarse siempre bajo prescripción médica.

¿Es cierto que el riesgo de trombosis es más alto si se utilizan anticonceptivos combinados que si te vacunas contra la COVID-19? FALSO

No. Porque el riesgo no se puede comparar. Los anticonceptivos hormonales son medicamentos que han pasado por todas las etapas de estudio y ensayos clínicos exigidos y que cumplen todas las normativas de sanidad. En cambio, aunque las vacunas contra la COVID-19 han sido validadas por organismos internacionales, como la Agencia Europea del Medicamento, y tanto los ensayos clínicos como los estudios realizados han demostrado su efectividad y seguridad, se dispone de pocos datos y experiencia sobre su acción o sus efectos a largo plazo, por lo que no se pueden equiparar. Lo que sí se ha comprobado que la infección por el SARS-CoV-2 que provoca la COVID-19 tiene un riesgo de complicaciones trombóticas muy elevado y peligroso, y desencadena fenómenos de inmunotrombosis, que en pacientes graves son más intensos, lo que aumenta el riesgo de complicaciones y la mortalidad.

¿Es cierto que de producirse algún trombo suele ocurrir durante el primer año del uso del anticonceptivo? VERDADERO

Normalmente suele darse en los primeros tres meses de inicio de tratamiento, y luego ese riesgo va bajando. Por eso ahora los/as ginecólogos/as desaconsejamos ese mito antiguo que recomendaba descansar del uso de anticonceptivos cada cierto tiempo. No solo no es necesario, sino que es mejor no interrumpirlo a no ser que esté indicado cambiar de método por diferentes causas, o quieras dejarlo para quedarte embarazada. En ese caso también debes informar a tu ginecólogo/a para que te diga qué pasos debes seguir.

Los anticonceptivos que solo contienen progestágenos, como el DIU Mirena, Slinda o Implanon (varilla que se implanta debajo de la piel) ¿comportan un menor riesgo de trombosis?  VERDADERO

Los que solo contienen progestágenos no incrementan el riesgo de trombosis, sin embargo, este tipo de anticonceptivos no controlan tan bien el ciclo menstrual -por lo que es posible tener sangrados de forma irregular o  más frecuentes- y tampoco tienen los efectos beneficiosos que ofrecen los que incluyen estrógenos, como la reducción del acné y del exceso de vello. Además, si hay olvidos -en el caso del Slinda- su eficacia anticonceptiva puede verse reducida de forma más significativa.   

Esperamos que este post te haya ayudado, si tienes dudas, consulta con tu ginecólogo/a.