El boom de los nuevos medicamentos para perder peso

Cómo actúan y qué debes saber antes de utilizarlos

Desde que se dio a conocer que algunos de los fármacos utilizados para tratar la diabetes de tipo 2 podían ayudar a perder peso de forma muy rápida, las ventas de estos productos se han disparado en todo el mundo. Según un informe del sector farmacéutico, en España y solo en los primeros meses de este año, estos medicamentos alcanzaron una facturación de varios millones de euros. Y las previsiones es que sigan creciendo. Tanto si eres usuaria como si no, seguro que has oído hablar del Ozempic, el Wegovy o el Mounjaro, que son algunas de las marcas con las que se han comercializado.

Las redes sociales y la prensa han facilitado su popularización, con la ayuda de algunas celebrities que han hecho gala de sus beneficios públicamente. Un artículo de la BBC explicaba irónicamente que su uso era “el secreto peor guardado de Hollywood”. Pero su éxito y demanda creciente tiene una explicación y es que estos tratamientos han demostrado una eficacia muy superior a la de los fármacos disponibles hasta hace pocos años para el tratamiento de la obesidad, ya que ofrecen la posibilidad de perder entre 5 y 15 kg en cuestión de semanas.

Sin embargo, la obesidad es una enfermedad crónica y compleja, y los expertos advierten que esta nueva generación de medicamentos no es simplemente una nueva línea de fármacos para adelgazar y que su uso requiere prescripción y control médico. El problema es que ya hay muchas personas que los han utilizado con el objetivo de perder peso de forma rápida sin saber ni siquiera cómo actúan, qué riesgos comporta un uso inadecuado o si en su caso realmente pueden ser efectivos.

En este post, la Dra. Ainhoa Coco, experta en Endocrinología ginecológica de Dexeus Mujer, desmonta algunas falsas creencias y explica por qué estos tratamientos no están indicados para todo el mundo ni pueden utilizarse simplemente para perder algunos kilos de más.

MITOS Y VERDADES

Realmente, ¿funcionan?
La respuesta es sí. Los grandes ensayos clínicos internacionales publicados en revistas científicas de referencia avalan su eficacia. El estudio STEP-1, publicado en The New England Journal of Medicine en 2021, evaluó la semaglutida (Wegovy®) en cerca de 2.000 adultos con obesidad o sobrepeso y observó una reducción media del peso corporal cercana al 15%. Posteriormente, el estudio SURMOUNT-1, publicado en 2022, evaluó la tirzepatida (Mounjaro®) en más de 2.500 personas y mostró pérdidas de peso medias de entre el 16% y el 22,5%, dependiendo de la dosis administrada.

¿Son medicamentos nuevos?
No exactamente. Aunque muchas personas los perciben como una novedad, algunos de sus principios activos llevan años utilizándose en medicina. La semaglutida se emplea desde hace años en el tratamiento de la diabetes y posteriormente se aprobó para la obesidad. La tirzepatida es más reciente, mientras que la liraglutida fue una de las primeras terapias de este grupo utilizadas para el control del peso. Lo realmente novedoso son los resultados obtenidos y el cambio de paradigma que han supuesto en el tratamiento de la obesidad.

¿Cómo actúan?
Estos medicamentos actúan imitando la acción de determinadas hormonas intestinales implicadas en la regulación del apetito, la saciedad y el metabolismo. Su efecto no consiste únicamente en “quitar el hambre”, sino en modificar mecanismos biológicos relacionados con el control del peso corporal. Además, pueden mejorar parámetros metabólicos como la resistencia a la insulina y otros factores asociados a la obesidad.

¿Qué diferencias hay entre unos y otros?
Aunque comparten algunos mecanismos de acción, existen diferencias importantes entre ellos.

  • La semaglutida (Wegovy®) actúa sobre el receptor GLP-1, (una proteína presente en el páncreas el cerebro y el estómago a que ejerce una función clave en el control metabólico). Reduce el apetito, aumenta la sensación de saciedad y retrasa el vaciamiento gástrico.
  • Ozempic® contiene también semaglutida, aunque su indicación principal es la diabetes y las dosis empleadas son diferentes.
  • La tirzepatida (Mounjaro®) actúa simultáneamente sobre dos receptores hormonales (GIP y GLP-1), lo que explica que en los estudios haya mostrado una mayor eficacia para la pérdida de peso.
  • La liraglutida (Saxenda®) de administración diaria, fue una de las primeras terapias aprobadas para obesidad, aunque actualmente ha sido sustituida en gran medida por tratamientos más eficaces.

¿Hay algunos más eficaces para perder peso que otros?
No se puede hablar de que unos sean mejores que otros. La valoración y elección del tratamiento adecuado debe hacerse en función de cada caso y la indicación médica. En general, la tirzepatida representa la opción con mayor eficacia demostrada para la pérdida de peso, mientras que la semaglutida cuenta con más experiencia clínica acumulada y amplia evidencia tanto en el tratamiento de la obesidad como en prevención cardiovascular.

¿Por qué no puede tomarlos cualquier persona que desee adelgazar?
Estos tratamientos no están indicados para perder unos pocos kilos con fines exclusivamente estéticos. Están destinados a personas con obesidad o con sobrepeso asociado a problemas de salud y siempre requieren una valoración médica previa. Como cualquier otro medicamento, pueden producir efectos adversos y deben utilizarse bajo supervisión especializada.Además, cuando se suspenden, una parte importante de los pacientes puede recuperar peso si no mantiene cambios duraderos en los hábitos de vida.

¿Son medicamentos “milagro”?
No. Ayudan a perder peso, pero no sustituyen una alimentación saludable, la actividad física ni el seguimiento médico. Los mejores resultados se observan cuando forman parte de un abordaje integral.

¿Toda la pérdida de peso corresponde a grasa corporal?
No. La mayor parte de la pérdida corresponde a tejido adiposo, aunque también puede producirse cierta reducción de masa muscular. Por ello, se recomienda acompañar el tratamiento de ejercicio de fuerza y una adecuada ingesta de proteínas.

¿Funcionan igual para todo el mundo?
No. La respuesta depende de factores como la genética, los hábitos y estilo de vida, si la persona tiene otras patologías y el seguimiento correcto del tratamiento, entre otros aspectos. Un estudio publicado en la revista JAMA Network Open* mostró una variabilidad significativa entre pacientes, incluso con dosis similares

(*) artículo de referencia: Ghusn W, De la Rosa A, Sacoto D, et al.Weight Loss Outcomes Associated With Semaglutide Treatment for Patients With Overweight or Obesity. JAMA Network Open. 2022;5(9)

¿Qué efectos secundarios son los más frecuentes?
Los efectos adversos más frecuentes son gastrointestinales, especialmente náuseas, vómitos, diarrea o estreñimiento. En la mayoría de los casos son leves y aparecen durante las primeras semanas de tratamiento. Con menor frecuencia pueden aparecer complicaciones más importantes, como problemas biliares o pancreatitis.

¿Estos medicamentos han llegado para quedarse o son una moda pasajera?
Sin duda, estos tratamientos han supuesto un cambio de paradigma en el abordaje de la obesidad y todo indica que han llegado para quedarse. Sin embargo, todavía existen preguntas abiertas sobre su uso a largo plazo, la duración óptima del tratamiento y qué pacientes pueden beneficiarse más.

Y, desde el punto de vista médico, ¿qué ventajas o nuevas vías terapéuticas abren para tratar la obesidad?
La obesidad es una enfermedad crónica y compleja. Los nuevos tratamientos farmacológicos representan una herramienta muy valiosa, pero deben integrarse siempre dentro de un abordaje global e individualizado. Por ello es importante seguir investigando, como hacemos en Dexeus Mujer.

¿Pueden utilizarse para mejorar el perfil metabólico en mujeres con menopausia o para mejorar la fertilidad de mujeres con sobrepeso u obesidad?

Sí. Determinadas mujeres con sobrepeso u obesidad pueden beneficiarse de la mejoría metabólica asociada a estos tratamientos, tanto durante la menopausia como en la edad reproductiva.

Sin embargo, es imprescindible realizar una valoración individualizada de cada caso. Además, es importante recordar que estos tratamientos están contraindicados durante el embarazo y deben suspenderse antes de buscar una gestación, por lo que su utilización en mujeres en edad fértil requiere una adecuada planificación y seguimiento médico.

Recientemente hemos puesto en marcha el ensayo clínico SEQ, cuyo objetivo es evaluar si la administración de semaglutida durante las 12 semanas previas al inicio de un tratamiento de FIV en mujeres menores de 38 años con sobrepeso u obesidad (IMC ≥ 27) puede mejorar el perfil metabólico y favorecer indirectamente la calidad ovocitaria, el desarrollo embrionario y los resultados reproductivos.